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Uber sufrió una estafa de 100 millones de dólares en inversión publicitaria (y nadie habla de ello)

La pérdida de Uber de 100 millones de dólares en inversión publicitaria arroja luz sobre la industria publicitaria programática (a menudo ineficaz).

Según desvelan varios medios de conunicación estadounidenses, la multinacional Uber, sufrió en 2017 un agujero de más de 100 millones de dólares (unos 84,5 millones de euros), provocado por varias empresas de publicidad programática (automatizada) que operan en Internet.

Al parecer, la compañía se dio cuenta del fraude al que estaba siendo sometida tras la actuación de varios empleados encargados de controlar los resultados de esta inversión, quienes advirtieron que los clicks en los anuncios reflejados por los informes que les facilitaban sus proveedores arrojaban volúmenes extremadamente altos en comparación con los usuarios registrados en sus apps (de Apple y Android).

Ese año, el ejecutivo de Uber Kevin Frisch encontró todo tipo de problemas con sus socios publicitarios, como cifras imposibles. La cantidad de clics diarios en anuncios informados por algunas redes fue mayor que el total de usuarios activos. Prácticas engañosas, como espiar el uso de la tienda de aplicaciones móviles de los usuarios y luego reclamar crédito por suscripciones orgánicas.

Al final, Uber recortó dos terceras partes de su presupuesto publicitario y advirtió que no había ninguna repercusión en sus cifras globales. Y así, fue reduciéndola hasta acabar cortando el grifo a la inversión y dejando sin trabajo a estos proveedores amigos de lo ajeno.

Al parecer, la noticia ha reabierto un viejo debaje en el sector publicitario digital, pues son muchos los que piensas que más del 99% de la de la inversión publicitaria programática se desperdicia. Para Augustine Fou, especialista en marketing digital e investigador independiente de fraudes, «las granjas de clics generan miles de millones de clics por minuto, y la mayoría de los equipos de marketing tardan en cuestionar lo que parecen datos excelentes. Cuando lo hacen, a menudo se sorprenden con los hallazgos», asegura a The Hustle.

De hecho, P&G recortó 200 millones de dólares en inversión publicitaria digital y aumentó su alcance. Otro buen ejemplo de esto lo protagonizó Chase, empresa que disminuyó su red de anuncios de display sin ninguna repercusión o la propia Ebay, que eliminó la búsqueda pagada después de descubrir que la mayor parte de su gasto se destinó a usuarios inexistentes.