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Todo llega

Teresa Juan López es periodista, profesora de yoga y meditación, coach espiritual y escritora.

Es el tiempo de degustar fragancias y de dar pasos. Todo llega. La cuenta atrás para recordar lo que somos se pone en marcha y va eligiendo los recuerdos más excelsos, la sabiduría más grandiosa.

Es el canto interno que suena cerca y sabe jugoso. El invierno que muda primaveras; las que están dormidas dentro. Lo que olvidamos y es momento de rescatar.

Esas pestañas que abren los ojos y no se atreven aún a decir nada. Que tiemblan en el rostro, como mudas. Esos dedos que tamborilean en la mesa, esperando algo que nunca está. Las esquinas de los labios, que parece que sonríen entre tímidas y calculadas. El camino cuesta arriba, donde todo cansa, todo aburre, todo pierde.

Donde entonces hay un pulso en el corazón que siente. Hay distancias que se estrechan. Un latido que llama en el pecho. La luz al final, cuando parecía que todo era túnel.

Donde entonces se hace fácil volver el rostro, sin esconder nada. Mirar de frente con ojos grandes. Confiar despacio, sin saberlo todo.

Y, porque nadie es tan perfecto como para escribir el final de la historia, atreverse por fin. Agrandar, avanzar, salir del llanto. Porque la opción es única ahora si por dentro hierve el cambio. Porque el miedo se publica grande pero está claro que puede mutarse en confianza.

Y la música sigue sonando para quienes sintonicen la frecuencia exacta. La música, que está hecha de esa fragancia que invita a dar pasos. Pasos valientes. Vidas que se abren para apuntar más lejos. Voces que por fin cantan, manos que salen de los bolsillos y hacen, y resuelven, y no temen. Memorias expandidas proyectando futuros con diamantes.

Volverse alguien que por fin encuentra. Dejar atrás la búsqueda sedienta, en la que se pasa hambre, donde sólo queda asfalto y nada de suelo fértil.

Que se presenta delante la oportunidad perfecta, el momento exacto, la palabra clave. Como un código que se revela, al que hay que permanecer atentos. Como una llave que abre caminos. Y que no avisa. Tan sólo es.