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“Sueño con dirigir un programa como `La Clave´ en versión 3.0”

En la entrevista que concede en su casa a TargetOn nos habla de temas de siempre y de rabiosa actualidad: la pandemia, la política, la educación, la felicidad.

“España es mi casa y Madrid, mi ciudad”. Euprepio Padula se aloja en una calle del centro de Madrid que refleja su espíritu y su grandeza. Es un italiano elegante. Le brillan los ojos de una manera intensa cuando contesta, pero se encienden aún más al hablar sobre su madre: “Es la mujer de referencia que me ha enseñado a tener esta actitud ante la vida”. Su lenguaje corporal refleja confort: detrás de sus gestos descubres una persona apasionada, optimista y valiente. Esa misma que participa en los debates televisivos o escribe en los medios de comunicación.

Reconózcalo, su nombre es difícil de pronunciar ¿Ha pensado alguna vez en cambiárselo o lo defiende como “marca personal”?
Mi nombre es lo que hay, mi abuelo se llamaba Euprepio. Cuando yo era niño odiaba mi nombre, no es común ni en Italia, ni en mi pueblo. Con los años ha sido un poco “mi marca”. En España hay muchos periodistas que se llaman Vicente, Carlos… Euprepio no hay más que uno, es una ventaja. Pero también lo era cuando, en todos los exámenes que hacía en la Universidad, el profesor empezaba con una pregunta sobre el origen de mi nombre: ya entraba empatizando. El diminutivo es Premio (como entregar un premio). Me identifico con ello: hacer el bien, crear buen ambiente, ser positivo. Soy un optimista empedernido.

Usted destaca que su madre, a pesar de las dificultades, siempre sonreía. Regáleme tres motivos por los que -llevando mascarilla-podemos sonreír con la mirada.
Tengo recuerdos de mi vida desde que tenía dos años. La casa donde vivía era más pequeña que el salón que tengo actualmente. Yo nací con ambición y mi madre siempre me ha empujado a tenerla. Con 5 o 6 años ya le decía que quería irme de mi pueblo, el campo no me gustaba. Ella me daba la razón. Me empujaba a obedecer a mi padre (que me obligaba a ir a las seis de la mañana a trabajar al campo) y al mismo tiempo empujaba mi ambición. Me considero un afortunado. Provengo de una familia muy, muy humilde de campesinos. A mi madre la entregaron en acogida de pequeña cuando su padre enviudó a los 40 años, como hicieron con el resto de sus once hermanos. Mi madre era analfabeta pero siempre le he visto sonreír, con una actitud y generosidad que para mí ha sido siempre un legado extraordinario. Mi madre en cuanto tenía algo lo compartía: repartía con los vecinos unos calabacines, unas berenjenas recién cosechadas. Para ella era más importante el «ser» que el «tener», yo me identifico con esa corriente. El éxito en la vida es ser feliz con lo que tienes, mucho o poco. Todo lo que he hecho en mi vida lo he hecho para recompensar lo que ella hizo por mí y por mis hermanos. Mis padres me han dado valores, de comer, la posibilidad de ganar becas. Cuando mi madre murió, hace cuatro años, pensé que mi vida cambiaría, y no ha cambiado en nada, sigue siendo mi referencia, una guía, una luz.

Ha creado su propia empresa, Padula&Partners, con alma =trascendencia. ¿Cuál es la diferencia entre trabajar y trabajar “con sentido”?
Yo soy abogado de profesión pero mi vida profesional “se ha ido haciendo” aprovechando oportunidades que se me ofrecían en bandeja. Me enamoré de un español en un viaje a Budapest y empecé a buscar trabajo en España (un país que siempre era como un imán). El Corte Inglés buscaba un director de operaciones en Milán. En la selección para el puesto -me acuerdo de esos señores vestidos de gris que me escuchaban con mi español macarrónico- el psicólogo, Rodolfo se llamaba, me hizo un test y me dijo que les había gustado mucho, que me cogían para el puesto, pero del resultado concluía que tenía cualidades para dedicarme a los recursos humanos o la venta: “Tienes empatía, eres comercia, me dijo”. Cuando cogí el avión de vuelta a Milán decidí que no iba a aceptar el puesto y llamé al Head-hunter –la persona que estaba haciendo la selección-, quien me ofreció entrar en su empresa, en RRHH, allá por el lejano año 1.992. Trabajar o no con sentido no tiene nada que ver. La mayoría de la gente no trabaja en lo que quiere, le gusta o apasiona, sino en lo que puede. Creo que cuando tienes la posibilidad y la suerte de encontrar un trabajo donde la pasión y el sentido prevalecen es una suerte, es brutal. Desde hace tiempo se habla del “capitalismo social”, buscar que el negocio de la empresa tenga un valor social y yo lo aplico siempre. Intentar con tu ejemplo mejorar la vida de los demás. Mi abuelo decía que yo tenía que ser “comunista liberal”, y con el tiempo he reflexionado sobre ello. En la medida que mejora mi nivel de vida, tengo que mejorar la de los demás.

Un líder es aquel que es capaz de gestionar lo previsible, pero especialmente lo imprevisible«

¿Qué le gustaría hacer de aquí a cinco años?
Mi sueño es tener un programa que me marcó mucho hace años. Sueño con dirigir un programa como «La Clave» en versión 3.0 en Televisión Española, en versión moderna, donde los personajes entrevistados sean ellos mismos. Que la persona que entrevisto se presente tal y como es. Donde el entrevistador desaparece y se muestra quién es el entrevistado. Personajes diferentes que sean ellos mismos. La clave… palabra maravillosa. ¡Hacer el programa «La Clave» en versión 3.0 sería la bomba! ¿En cinco años? Puf… habré hecho cinco mil cosas. Me gustaría seguir colaborando en los programas en los que estoy ahora, en proyectos más ambiciosos, en distintas cadenas y también tener los míos propios. La didáctica en los medios de comunicación es fundamental. Yo estoy en los medios de comunicación porque hablo para la gente de la calle. La audiencia está muy preparada para encender una televisión que sea muy didáctica para hablar de todo: entender aspectos de la medicina, de cualquier tema. La clave está en dar a la gente instrumentos para saber más, ser más felices, mejorar su vida, buscarse la vida, entender de política, de salud…

“El Guernica me emociona todas las veces que lo veo»

Ahora que menciona la política, ¿quién/quienes del Gobierno de coalición o de la oposición necesitan urgentemente asesoría en comunicación?
Trabajo con todos los partidos políticos, los que considero PP, PSOE y Ciudadanos, porque los extremos no me gustan nada y lo digo clarísimamente. A la mayoría de los políticos les daría un curso de comunicación. Illa me ha sorprendido gratamente, era desconocido para el gran público. Ha comunicado mejor casi que Pedro Simón, sin ninguna duda. Se le nota que es poco médico y más filósofo, pero comunicando ha comunicado bien y con respeto a los demás. A la ministra-portavoz, María Jesús Montero, no criticaré nunca su acento. Me gustaría que fuera un poco más estructurada en su discurso y sencilla en su manera de hablar.

¿Quién de la oposición o del Gobierno crispa más por su comunicación paraverbal?
Crispan muchos, basta con observarlos. Pedro Sánchez crispa porque con su comunicación verbal y paraverbal desde luego ningunea bastante, tiene mirada soberbia, condescendiente. Pero tampoco se queda corta Cayetana Álvarez de Toledo, con mirada de desprecio hacia el adversario que no le gusta. Ambas valoraciones las digo desde el cariño. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus afirmó en una entrevista “Este es un momento para (…) acelerar la investigación y el liderazgo político y moral». ¿Dónde y cómo se puede formar a “líderes” capaces de afrontar situaciones tan duras como una pandemia? ¿Hay un líder capaz de sacarnos de esta? Nadie está preparado para liderar una pandemia de estas características. No hay un asesor o curso que te prepare para este auténtico desastre, es como una guerra para la que nadie estaba preparado, ni para sacar al ejército ni para reclutarlo. Ahora bien, un líder es aquel que es capaz de gestionar lo previsible, pero especialmente lo Imprevisible. Hay que reconocer que, por la manera cómo la mayoría de los líderes -en España y fuera de España- han gestionado lo imprevisible de esta pandemia se demuestra que líderes no tenemos. La respuesta en Italia, España, Reino Unido, Rusia, EE.UU., Brasil etc. demuestra que el nivel de liderazgo es fundamentalmente bajo. Los líderes no han entendido la gravedad de la crisis que venía. No se ha hecho ni en España ni en Italia. La incapacidad de tomarse en serio una amenaza tan grande es importante; en un futuro veremos que deberán asumirse responsabilidades. A lo que se añade que la crisis va para largo, nos va a pasar una factura enorme. El nivel medio de liderazgo no es muy alto. Además a los líderes les cuesta apoyarse en gente que con sentido común le puede ayudar.

El Covid-19 nos ha obligado a estrenar un nuevo paradigma de relación con el trabajo, con el entorno personal y familiar. Desde su empresa de “cazatalentos”, ¿qué valor destacaría ahora más necesario en un profesional que tenga que adaptarse a la nueva realidad?
El trabajo no va a ser igual tras el Covid-19. Y la pandemia nos ha adelantado en 10 años las necesidades de ser más tecnológicos y telemáticos, ha acortado los tiempos. Pero esto no nos debe restar nuestra parte emocional o sensible. Ni tampoco el teletrabajo. ¿Esto es positivo o negativo? Es lo que es. Las empresas, todos, tenemos que reinventarnos en nuestra forma de trabajar y vivir. Una de las claves como coach consiste en enseñar a la gente que no es monocolor, que no es de un carril. Yo creo que en la vida podemos hacer muchas cosas si tenemos talento.

Ahora que cita el color, ¿en qué se inspira para pintar? Si tuviera que escoger una obra de arte para admirar al despertar, ¿cuál sería?
Empecé a pintar después de visitar el Museo de Arte Contemporáneo de Cuenca. En el año 2000 ya había comprado esta casa, (de Madrid), había conseguido más de lo que pensaba obtener a nivel profesional, pero no era feliz. Me di cuenta de que había renunciado a mi parte más creativa. Yo soy pobre, gay, y pensé: aquí lo mejor es sacar la carrera y ganar algo de dinerillo; y estudié Derecho (en 3 años, de forma meteórica) y con 37 años me propuse intentar ser feliz, además que exitoso; y empecé a pintar. Pinto abstracto. Los cuadros son lo que te transmiten, no hay que explicarlos, hay que sentirlos, como cualquier cosa. A mí, en general, los que me han inspirado son de la Escuela de El Paso. ¿Qué cuadro me gustaría ver al amanecer? Muchísimos cuadros. Sería muy difícil escoger uno, pero “El Guernica” me emociona todas las veces que lo veo.

Salgo agradecida, con el color rojo chillón en mi retina del cuadro que nos ha presidido y recordando cada letra de ese «smile» que tiene silueteado en su chimenea en color amarillo. Es un personaje amigable, con don de gentes y, al comentar que le sigo en sus redes sociales, le recuerdo una frase que puso de Gaudí: “El arquitecto es el hombre sintético, el que es capaz de ver las cosas en el conjunto antes de que estén hechas”. Y concediéndonos esta entrevista nos da un empujón a este nuevo proyecto de la revista magazine TargetOn, creada por algunos periodistas bajo el impulso del confinamiento. Gracias, Euprepio.