fbpx

Suecia sigue las pautas de la Administración Trump y prohíbe a empresas chinas el desarollo de su red 5G

El país nórdico teme ahora las represalias de la dictadura comunista contra sus empresas, como es el caso de Ericsson.

El consejero delegado del gigante sueco de las telecomunicaciones Ericsson, Bjorn Ekholm, está preocupado por las represalias chinas después de que Suecia prohibiese a Huawei y ZTE, sus principales rivales, participar en el despliegue de redes 5G.

El ejecutivo habría, de hecho, instado al Gobierno sueco para que revirtiese la prohibición de la instalación de equipos de los fabricantes chinos Huawei y ZTE en sus redes de 5G a través de mensajes a uno de sus ministros, filtrados por el periódico local ‘Dagens Nyheter’.

El directivo mostró en público previamente su disconformidad con dicho veto y la divulgación de los mensajes buscarían, a ojos de algunos observadores, corroborar que Ericsson no está detrás de la medida para evitar que China actúe con represalias y expulse a Ericsson de un mercado de telecos 100 veces más grande que el sueco.

La Autoridad Sueca de Correos y Telecomunicaciones (PTS) anunciaba que excluía a Huawei y ZTE, ambos de China, de su subasta de frecuencias 5G a finales de octubre citando problemas de seguridad y sobre la base de una recomendación del Servicio Sueco de Seguridad (S-PO) y de las Fuerzas de Defensa.

La medida obliga a ambos fabricantes chinos a retirar los equipos ya instalados antes del 1 de enero de 2025 y les impide participar en nuevos proyectos de G5.

«Espero que no haya ningún impacto», dijo Ekholm al diario ‘Dagens Nyheter’ en una entrevista, recordando que China representa el 8% de los ingresos de Ericsson y la decisión implica «una complicación» para Ericsson en aquel país.

«Nuestra alma está en Suecia, es la base de Ericsson. Pero si Suecia no apoya el libre comercio es una complicación para nosotros», indicó, apuntando que la compañía hace «el 99%» de la facturación» fuera de Suecia. «Para nosotros ha sido un tema estratégicamente importante estar presente en China», remarcó, según la información recabada por el periódico ‘Euractiv’ del diario local sueco.

Durante el fin de semana, el mismo periódico publicaba mensajes de texto entre Ekholm y la ministra sueca de Comercio, Anna Hallberg, en los que pidió al Gobierno que «hablara» con el regulador de las telecomunicaciones.

«Por el momento Suecia es un país realmente malo para Ericsson», se quejó Ekholm a la ministra, insistiendo en esos mensajes de SMS en que la decisión de la Autoridad Sueca de Correos y Telecomunicaciones «excluye a nuestros competidores chinos de una manera que ningún otro país de la UE ha hecho».

Suecia es, tras Reino Unido, el segundo país europeo y el primero de la Unión Europea en prohibir a Huawei casi toda la infraestructura necesaria para ejecutar su red 5G. El fabricante chino ha respondido llevando al regulador sueco a los tribunales, algo que afectó a las subastas del 5G en su calendario y China ha alertado de que la decisión de la autoridad podría tener «consecuencias» no especificadas para las empresas escandinavas en China, detalla el periódico ‘Euractiv’.