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Seis claves para hacer frente a un cambio de trabajo

Un buen plan de integración en la empresa reduce hasta el 80% la posibilidad de abandono.

La incorporación a un nuevo puesto de trabajo es, a menudo, un proceso intimidante a la vez que motivador e ilusionante y, mucho más, cuando esto sucede tras haber pasado varios años en una empresa de forma previa. Por ello, cobra cada vez más importancia contar con un buen proceso de onboarding que va más allá del plan de acogida y que, según datos de Montaner y Asociados reduce la frustración y la posibilidad de abandono hasta en un 80%.

Los dos primeros meses en un nuevo trabajo resultan clave para el éxito futuro y, precisamente por este motivo, las empresas y los/as profesionales han tomado conciencia de la necesidad de contar con un buen plan que permita asegurar una buena inmersión de las nuevas incorporaciones, así como alinear las expectativas y objetivos e la empresa y el empleado/a con el objetivo de crear una oportunidad de éxito para ambos.

Tal y como apunta Eva Puigjaner, responsable de Consultoría y Formación en M&A, “con el proceso de selección onboarding se busca la seducción y fidelización del talento, ahora, a distancia. Al proceso de reclutamiento se añade una nueva fase en la que se acompaña a la persona durante los primeros 45 a 60 días para garantizar su integración y cimentar una relación mutua de confianza y satisfacción entre ella y la empresa”.

Seis claves para hacer frente a un cambio de trabajo

A continuación, desde M&A te ofrecemos seis claves que te facilitarán una mejor adaptación a la nueva empresa para agilizar este proceso y garantizar el éxito a largo plazo.

Asegura las competencias y responsabilidades del nuevo puesto ya en tu proceso de selección. Conocer las competencias que hacen exitosas a las personas que desempeñan ese mismo puesto en la empresa o de perfiles similares si el puesto es de nueva creación. Las competencias pueden ser habilidades técnicas, personales o interpersonales así que ten en cuenta tanto las denominadas hard skills (habilidades técnicas) como las soft skills (habilidades personales).

Concreta tus objetivos con tu nuevo jefe y empieza a trazar un plan. En la medida de lo posible define metas a 30, 60 y 90 días para poder marcarte unos retos a corto plazo e ir valorando su evolución. Compartir tus metas con tu jefe puede parecer una propuesta arriesgada, pero puede brindarte una mayor oportunidad y una relación laboral más sólida.

Recaba información sobre su propósito de empresa y empápate de su cultura corporativa. La misión y visión de una empresa es el ADN de toda la cultura corporativa, pues le da coherencia, autenticidad y dirección a los planes a futuro. Asegúrate de conocerla y estar alineado con ésta para evitar posibles frustraciones. Recaba información sobre sus fundadores: Los fundadores de la empresa son los primeros que la dotan de identidad. Estos fueron quienes asentaron los valores y objetivos con los que la compañía nació.

Intégrate en el equipo, aprende los diferentes roles que hay en él y establece pautas de comunicación con cada uno. Especial atención a este punto si, además, lideras tú misma un equipo nuevo.

Solicita reuniones de feedback de manera proactiva con tu jefe y con el equipo nuevo que coordinas. La retroalimentación empresarial permite abrir un debate constante y sincero destinado a abordar las medidas más adecuadas para producir mejoras y subsanar errores.

Infórmate sobre el proceso de onboarding de la empresa (ya sea la empresa que te contrata o la empresa encargada de la selección y headhunting). El proceso de onboarding es una de las mejores maneras de garantizar una buena integración en la nueva empresa asegurando que hay un acompañamiento -durante el primer mes o mes y medio- que te permitirá una inmersión más sencilla y reducirá el riesgo de frustraciones en las primeras semanas

La digitalización, un aliado en la integración del talento

En el contexto actual, un buen proceso onboarding que se adapta a la digitalización del entorno laboral y la integración social del nuevo/a empleado/a, ayuda a convertir los retos de esta transformación acelerada por la pandemia en grandes oportunidades.

Muchas empresas encontraban mayor dificultad e inseguridad en la incorporación a distancia de un alto cargo en su empresa. Incorporando la selección onboarding, adaptada totalmente al entorno online, se asegura que tanto sus expectativas como las de la persona que entrará a formar parte de su equipo están alineadas y de que esa persona empezará en la empresa con un soporte externo que le guiará y seguirá sus pasos para que su integración sea la esperada.

Insistiendo en el contexto digital, además, esta metodología Onboarding utiliza las nuevas tecnologías como herramienta para garantizar que tanto en el trabajo remoto como en los procesos de selección se cumple el objetivo de armonizar las necesidades e intereses de la empresa y del candidato/a.

Además, la digitalización favorece a mantener el contacto entre personas que tan importante es, sobre todo, en una incorporación. Poder hacer la presentación de compañeros/as a distancia, participar en reuniones con otros departamentos para ir conociendo los equipos y sus objetivos, tener videollamadas de seguimiento con su jefe o responsable las primeras semanas de trabajo… son acciones que, gracias al uso de las herramientas digitales, se pueden desarrollar de forma ágil y eficiente en cualquier empresa. Y, como es igual de importante mantener la socialización y no solo los aspectos relacionados con el trabajo, se puede sacar aún más partido a la era digital agendando cafés virtuales de desconexión o vermuts afterwork con compañeros/as y así empezar a crear un vínculo más estrecho con las personas de la nueva empresa.