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Saltan todas las alarmas: el Banco de España avisa del desastre económico que se nos viene encima

El paro podría tocar un techo entre el 19,4 y el 22,1% el próximo año cuando se retiren los Erte, mientras que el PIB caerá entre el 10,5 % y el 12,6%. Sus técnicos descartan en sus proyecciones el escenario más optimista dibujado el pasado mes de junio.

El Banco de España ha encendido hoy todas las luces de alarma sobre la economía española. Las restricciones dictadas por el Gobierno y comunidades autónomas para luchar contra el avance del Covid-19 provocarán una caída del PIB entre el 10,5 y 12,6% el año que viene. La recuperación de la actividad a niveles previos a la pandemia no llegará sino hasta 2022, en el mejor de los casos.

El supervisor bancario ha revisado sus estimaciones para el año que viene después de constatar el desplome -avanzado por el Instituto Nacional de Estadística (INE)- del 18,5% en el PIB del segundo trimestre de este año, que ha llegado hasta el -21,8%. Un auténtico varapalo para lagestión del Gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez.

En los nuevos pronósticos la contracción esperada para este año comprendería en su horquilla el 11,6% augurado tres meses atrás, pero cambian de forma significativa en cuanto al 2021 ya que ahora prevé que el PIB limite su rebote a entre el 7,3 y 4,1%, muy por debajo del 9,1% de expansión previsto en su escenario anterior. Para el 2022 espera un avance de entre el 1,9 al 3,3%, frente al 2,1% estimado también en junio, informa Servimedia.

Como hiciera entonces el Banco de España, se han realizado ahora nuevas proyecciones en base a varios escenarios ante la elevada incertidumbre en la evolución de la pandemia y cuándo pueda llegarse a una solución médica con una vacuna; y la afectación de otros riesgos exógenos al virus. Pero en su estudio destierra ya el escenario más benigno estimado en junio y que contaba con una aceleración en la reactivación a medida que se levantasen las medidas del confinamiento y bajo la tesis de una ausencia de rebrotes.

Ahora, el Banco de España baraja dos escenarios en función de la intensidad en las medidas de contención que requiera la evolución de un virus para el que, teóricamente, bajara que no haya solución hasta mediados del 2021. Tomando esa hipótesis sanitaria de eje, el impacto sobre el PIB variaría en función de su impacto por las medidas de confinamiento al sector servicios -principalmente turístico y ocio- y su efecto arrastre sobre actividades y negocios adyacentes.

Según el director general de Economía y Estadísticas del Banco de España, Oscar Arce, en ambos escenarios la recuperación “va a ser frágil, rodeada de riesgos y será incompleta”, ya que en “ninguno” de ellos se prevé que a finales del 2022 “hayamos recuperado el nivel del PIB que teníamos antes de la pandemia” y los riesgos que rodean están además “orientados a la baja”, es decir, que empeorarían los pronósticos de declararse.

«La recuperación va a ser frágil, rodeada de riesgos y será incompleta hasta 2022»

Los pronósticos negativos de refieren a la evolución del Covid-19 y “a la disponibilidad de un tratamiento eficaz” para mediados del año próximo, pero también que la salida de Reino Unido de la Unión Europea “no culmine en un acuerdo comercial” y los efectos del reciente auge en las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos.

En ambos escenarios apuntó que “no podemos descartar que la fortísima contracción pueda tener efectos persistentes a futuro” y que “algunas empresas que hayan podido tener problemas de liquidez” ahora resueltos “acaben enfrentando problemas de solvencia que amenacen su viabilidad”. Si ese fenómeno de destrucción de tejido empresarial “es intenso” admitió que tendría impacto directo en la economía, que tardaría aún más en recuperarse.

Con los nuevos cálculos, el Banco de España estima que el desempleo escalaría este año a un umbral de entre el 17,1% y el 18,6% frente al 19,6% estimado tres meses atrás con la extensión de la vigencia en los Expedientes de Regulación Temporal de empleo (ERTE) a finales de septiembre. Pero sus estudios mantienen esta fecha para los nuevos pronósticos, retrasando así el pico de máximo desempleo al próximo año.

El Banco de España estima que el desempleo escalaría este año a un umbral de entre el 17,1% y el 18,6% frente al 19,6% estimado hace tres meses

Así espera que el paro se dispare hasta el 19,4%-22,1% el próximo año -frente a su previsión anterior del 18,8%- para bajar a una horquilla del 18,2-17,4% durante el ejercicio 2022, por encima también del 17,4% estimado en junio.

Arce explicó que el pico se retrasa por varios factores como el hecho de que los trabajadores actualmente en Erte (unos 800.000) no se contabilizan como desempleados, pudiendo subir el paro cuando se agote el uso de estos mecanismos. También influirá que haya una bolsa de población desempleada que no computa aún dentro del colectivo de personas en búsqueda efectiva de empleo por el confinamiento y debería subir su censo con el inicio de la normalización.

En cuanto a las finanzas públicas, el Banco de España eleva el déficit este año a una horquilla de entre el 10,8% del PIB y el 12,1%, también por encima del 11,2% de junio. Para el próximo año lo sube al 7%-9,9% (en junio pronosticó un 6,8%) y al 5,8-8,2% dentro de dos años, en comparación con el 6,1% previo.

En términos de deuda pública augura que su peso subirá hasta un pico de entre el 118% del PIB y el 128,7%, en comparación con el 118,7% augurado tres meses atrás. Son cálculos, en cualquier caso, susceptibles de ajustes ya que su estimación la efectúa sobre una prórroga de los actuales Presupuestos Generales del Estado, aunque actualizados con los 3.000 millones en los que se ha cifrado el coste del ingreso mínimo vital y los 16.000 millones del fondo constituido por el Gobierno de Pedro Sánchez para ayudar a las comunidades autónomas a encarar la pandemia.