fbpx

Qué son los secretos empresariales

La crisis actual provocada por la pandemia desencadena que sea más importante proteger al máximo este tipo de información relacionada con las empresas.

La Ley de Secretos Empresariales, entró en vigor en marzo de 2019. Se trata de una norma que ofrece protección a la información y conocimientos tecnológicos, comerciales y organizativos que se consideran secretos.

Ahora más que nunca esta ley adquiere un valor esencial. La crisis actual provocada por la pandemia desencadena que sea más importante proteger al máximo este tipo de información relacionada con las empresas.

El abogado y socio de Círculo Legal Barcelona, Jorge Fernández, asegura que “no solo se debe proteger conocimientos e informaciones técnicas e industriales, sino también los datos relevantes de clientes, proveedores, o planificaciones comerciales».

Por otro lado, Fernández ha valorado positivamente esta normativa que en un principio tenía como finalidad garantizar la competitividad empresarial gracias a informaciones y  comunicaciones no divulgadas. Para el abogado «hasta entonces no existían leyes que regularan el secreto empresarial, por lo que ha aportado seguridad jurídica a las compañías» ha añadido.

Fernández ha querido hacer hincapié en que es de un gran valor para la empresa que las medidas de seguridad sean eficientes “para tener a buen recaudo informaciones como códigos, cifrados, encriptados de datos o documentos».

Una información se considera un secreto cuando el contenido no sea conocido o fácilmente accesible, cuando tenga cierto valor empresarial y cuando estén en funcionamiento medidas de protección para salvaguardar su confidencialidad.Si estos requisitos están vigentes, el portador del secreto estará amparado por la Ley.

Para el abogado Jorge Fernández ante cualquier violación de secreto empresarial, “es esencial acudir a un profesional que le oriente sobre las acciones a interponer y, en su caso, medidas cautelares a adoptar».

La Ley proporciona al demandante múltiples posibilidades de defensa. Puede solicitar una indemnización por daños y perjuicios y publicar una sentencia que condene al infractor. 

Según Jorge Fernández, «en estos casos se pueden reclamar daños y perjuicios teniendo en cuenta la cantidad que se habría podido cobrar por el demandante al infractor si se le hubiese concedido licencia de uso del secreto empresarial por todo el tiempo en que su uso podría haberse prohibido», señala.

En los procedimientos judiciales en los que sea imprescindible revelar el contenido del secreto, el juez puede tomar la decisión de restringir el número de personas con acceso a dicha información.