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¿Qué pasa en España para que no se mueva la intención de voto?

La pésima gestión de la pandemia llevada a cabo por el Gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez y sus socios de Unidas Podemos, no han hecho mella en el electorado.

La pésima gestión de la pandemia llevada a cabo por el Gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez y sus socios de Unidas Podemos, no han hecho mella en el electorado, si tenemos en cuenta los datos de las últimas encuestas electorales publicadas en España. La última, la de Sigma Dos.

Según datos de esta empresa demoscópica hechos públicos la semana pasada, el PSOE volvería a ganar las elecciones con un 27,9% de los votos, un resultado prácticamente idéntico al obtenido en los comicios de noviembre de 2019, mientras que el PP acortaría distancias y conseguiría el 25,2% de los votos, casi cinco puntos más que en 2019. Vox se mantendría como tercera fuerza, pero bajaría un 1,6% hasta el 13,5% de los votos y Unidas Podemos perdería dos puntos décimas con el 10,8 % de los apoyos. Por su parte, Ciudadanos obtendría el 8,6% de los sufragios, seis décimas más que en los anteriores comicios.

Lo cierto es que el PSOE baja, pero sólo un 1,4% respecto al estudio anterior elaborado en octubre del año pasado. Por su parte, el PP subiría casi en la misma medida (1,2%), mientras Vox bajaría 1,4 puntos y Unidas Podemos perdería 1 punto. Por su parte, Ciudadanos apuntaría ahora en diciembre un incremento de 6 décimas en intención de voto respecto a octubre.

Según apuntan algunos expertos consultados, la transferencia de votos entre los dos grandes bloques ideológicos (izquirda y derecha) apenas se está produciendo. Es decir, España continúa fragmentada de raíz entre el bloque conformado por los electores de PP, Vox y Ciudadanos -por un lado- y los de PSOE, Unidas Podemos y los partidos independentistas -por otro.

«Los espacios en España están muy bien diferenciados y definidos. En el lado izquierdo el PSOE goza hoy del voto útil por la ausencia de una opción moderada de centro izquierda constitucionalista, con conciencia social hacia las clases desfavorecidas, tan numerosas, y  alejada de los postulados errejonistas y de Podemos.  Esta opción política no está hoy entre la oferta de partidos y no parece que sea la que desea una gran parte de los votantes de Ciudadanos», comentan desde Electocracia.com.

Así, el PP comenzaría a recibir parte de los votos de Ciudadanos, y casi ninguno de Vox; mientras que el PSOE hace lo propio del electorado de Unidas Podemos, siendo los cambios mínimos.

«El PP ha tenido y tiene su espacio natural en la derecha democristiana, el centro derecha moderado y de base fundacional conservadora, totalmente alejado del concepto de liberal-progresista, esencia de Ciudadanos, cuyos votantes se definen ante todo como progresista», añaden desde Electocracia.com.

Lo que parece que está funcionando muy bien al Gobierno y sus socios es el control casi absoluto de los medios de comunicación, un factor decisivo a la hora de provocar un posible vuelco electoral. Recordemos que las grandes cadenas televisivas fueron regadas al inicio de la pandemia con más de 15 millones de euros de publicidad institucional, lo que hace que la prensa esté adocenda y se muestre servil al Gobierno.

De hecho, son escasos los medios de comunicación que ejercen realmente su labor de contrapoder en España actualmente, y entre ellos destacan: el Grupo Libertad Digital, OK Diario, lo que queda de Intereconomía y poco más, además de lógicamente TargetOn, en la medida que podemos.

La situación es prácticamente un erial. De seguir así las cosas, se avecinan muchos años de socialcomunismo y pobreza en España. Parece que 70.000 muertos por la pandemia después, buena parte de los españolitos siguen la fiesta como si nada.