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Qué hay que tener en cuenta antes de contratar un bróker hipotecario

La figura del bróker o intermediario hipotecario es cada vez más popular en España.

Un bróker o intermediario hipotecario es un profesional o agencia que se encarga de buscar y conseguir la mejor hipoteca posible para sus clientes, con unas condiciones que suelen ser más atractivas que las que se pueden obtener por libre. Según el comparador financiero HelpMyCash.com, las condiciones del servicio pueden variar mucho de un bróker a otro. Por ello, es importante conocer aspectos clave sobre su modo de trabajar para sacar el mejor provecho de su labor y no encontrarse con sorpresas inesperadas.

Qué servicios ofrece

Lo primero que hay que saber es qué servicios específicos va a prestar este profesional. Pueden abarcar desde el análisis del perfil del cliente y la búsqueda de ofertas que se ajusten a su perfil, hasta la solicitud formal ante los bancos, la negociación para mejorar las condiciones estándar o, incluso, acompañamiento durante la firma del contrato de la hipoteca. El bróker está obligado a especificar hasta dónde llegan sus funciones y presentar esta información al solicitante, tanto verbalmente como por escrito en el contrato de intermediación.

Los brókers hipotecarios que no cobran honorarios al cliente suelen prestar un servicio más básico. Normalmente, se limitan a mostrarle qué bancos pueden concederle una buena hipoteca, sin ocuparse de tramitar la solicitud ni de negociar con las entidades. Esto puede ser conveniente, por ejemplo, para personas con un buen perfil que quieren hacerse una idea de sus opciones.

En cambio, los brókers de pago suelen ofrecer un servicio más completo: tramitan la solicitud de sus clientes, negocian con los bancos para que mejoren sus hipotecas y organizan la firma de las escrituras en la notaría. En consecuencia, pueden ser una opción más adecuada para aquellas personas que necesitan ayuda para obtener ciertas ventajas muy específicas, como un interés más bajo o una financiación de más del 80% habitual.

Cuánto dinero cobra

También es fundamental conocer los honorarios del bróker para valorar si merece la pena pagarlos o no. Por ley, esta información debe indicarse en un apartado específico del contrato de intermediación. Las tarifas pueden variar mucho de un intermediario a otro: unos pocos son gratuitos, algunos cobran un porcentaje sobre el importe de la hipoteca que se firme y otros piden que se les pague una cantidad de dinero fija.

Según HelpMyCash, los segundos suelen cobrar entre el 1% y el 5% sobre el importe, mientras que los terceros tienen unos honorarios de entre 3.000 y 5.000 euros. Ahora bien, hay brókers que pueden encarecer su tarifa si se necesita financiar más del 80% de la compra. Los más caros pueden llegar a elevar el coste del servicio hasta los 7.000 o 9.000 euros.

Otro aspecto que debe especificar el contrato es cuándo se pagan los honorarios. Lo habitual es que se abonen una vez se firma la hipoteca obtenida por el bróker. En caso de que el cliente no acceda a contratar ninguna de las ofertas del intermediario, este último no cobra ni un euro (así lo contempla la ley). Algunos brókers piden que se realice el pago tras obtener las ofertas en firme de varios bancos. Si el solicitante finalmente las rechaza, el intermediario o agencia están obligados a reintegrar el dinero abonado.

Con qué bancos trabaja

Conocer de primera mano con qué bancos trabaja el bróker es una información con la que se debe contar. Así, el solicitante podrá pedir financiación a entidades no contactadas por el intermediario y tratar de conseguir una mejor hipoteca. De hecho, el propio intermediario está obligado a especificar a qué bancos ha acudido cuando presenta varias ofertas en firme a su cliente.

Es importante que el cliente no firme por libre la hipoteca con un banco que haya presentado una oferta al bróker. Si ocurre, el intermediario suele exigir el pago de sus honorarios más una penalización, aunque todo dependerá de las condiciones del contrato firmado entre las partes. Tampoco se puede rechazar la oferta obtenida por un intermediario y firmar con el mismo banco inmediatamente después. En estos casos, hay que dejar pasar el período de permanencia establecido en el contrato, que suele ser de entre seis y 12 meses. Si no se respeta ese plazo, habrá que pagar los honorarios al bróker.

La gran ventaja de contratar a un bróker es que el cliente podrá comparar las ofertas que este le presenta y las que obtenga por su cuenta, lo que aumenta las probabilidades de encontrar una hipoteca lo más ajustada posible a sus necesidades. Para saber qué hipoteca es más atractiva, hay que fijarse en varios aspectos relevantes, además del interés, que inciden directamente en el precio final del préstamo.