fbpx

Primeras detenciones en la gran manifestación en Viena contra el nuevo confinamiento

Miles de ciudadanos se echan a las calles de Viena para protestar contra las medidas fascistas impulsadas por el Gobierno.

Los medios españoles apenas se han hecho de la gran manifestación celebrada en la capital de Austria este sábado por la mañana; y aquellos que lo han hecho han ofrecido cifras falsas de participación. Por ejemplo, el diario ABC hablaba de unos 7.000 participantes. Medios austríacos, sin embargo, situaron la participación en los 38.000 personas (según la Policía) o incluso 100.000, según los propios organizadores.

El Partido de la Libertad de Austria (FPÖ) fue el encacargado de convocar la gran manifestación de este sábado en el centro de Viena para protestar contra el nuevo confinamiento decretado por el Gobierno. Esta vez, el confinamiento es para el conjunto de la población (y no sólo para los no vacunados), debido -según dicen- al incremento de contagios sufrido por el país en las últimas semanas.

Ayer viernes, el número de contagios oficiales contabilizados fue de 15.809. En total, 48 personas fallecieron ese mismo día debido al Coronavirus. Mientras que la cifra total de vacunación se sitúa ese mismo día en el 65,2% de la población autríaca se encuentra vacunada ya con la pauta completa de las vacunas. Es decir, 5,79 millones de personas ya han recibido el pinchazo.

Sin embargo, las vacunas no se están demostrando todo lo eficaces que cabría esperar; y esta es la razón por la que el Gobierno de conservadores y verdes ha dado órdenes a la población de permanecer en sus casas y no salir para nada más que lo estrictamente necesario: ir al médico, a hacer la compra y a trabajar, cuanod no sea posible hacerlo mediante medios telemáticos.

Los austríacos, sin embargo, no parecen estar de acuerdo con la medida, o al menos un buen número de ellos, a tenor del nivel de participación de la manifestación de hoy. De hecho, los ánimos estaban bastante caldeados y la Policía ha procedido a realizar ya varias detenciones de esos cientos de miles de manifestantes.

Antes de que los manifestantes se congregaran en Heldenplatz, frente a la puerta del Castillo, hubo varias marchas desde distintas regiones del país alpino. La marcha acabó marchando hacia Ballhausplatz, informa el diario Vienna.at.

Muchos manifestantes se colocaron pegatinas amarillas sobre la ropa que decían «No vacunado», tal y como los nazis colocaron la Estrella de David a los judíos antes de la llamada «Solucion final» llevada a cabo por Hitler. En general, la marcha fue pacífica en su mayor parte, salvo por el lanzamiento de objetos contra la Policía en algún momento puntual o la detonanción de varios petardos y bengalas, informan medios locales.

A tenor de lo vivido al inicio de la pandemia por países como España, los confinamientos resultaron una medida completamente inútil, que no frenó la extensión del virus y fue criticada por sanitarios y expertos en la gestión de pandemias. Lo eficaz, al contrario, es confinar únicamente a los contagiados por el virus, y para ello, los test son la medida más eficaz; pues muchos pueden permanecer como asintomáticos.

En España, la ineptitud del Gobierno de Pedro Sánchez paralizó la actividad productiva de todo el país durante tres meses generando pérdidas millonarias y el cierre de miles de negocios, con la consiguiente pérdida de puestos de trabajo. Austria se acerca a una senda peligrosa, y el virus no es el causante, sino la gestión que del mismo hacen las autoridades. Medidas fascistas como el confinamiento total de la población, la restricción de las libertades o la obligatoriedad de la vacuna no pueden ser la solución. Nunca. bajo ningún concepto. Son más bien la expresión del fracaso de sus líderes políticos.

En París, hoy también se han registrado protestas contra la vacunación obligatoria por parte de los míticos «Chalecos amarillos», coincidiendo con el tercer aniversario de la aparición del movimiento social. La protesta ha registrado también incidentes, tal y como da fe Twitter: