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¿Por qué Twitter no cierra la cuenta de Pablo Echenique por incitación al odio y a la violencia?

La red social sufre una crisis reputacional en España al mostrarse selectiva con las cuentas que cierra y a las que no.

Muchos se preguntan, tras casi una semana de altarcados violentos en varias ciudades españolas protagonizados por simpatizantes de la extremaizquierda radical del rapero Pablo Hasel, por qué Twitter no cierra la cuenta del diputado de Podemos, Pablo Echenique, quien sigue alentando la violencia desde esta red social.

De hecho, la directora general de Twitter para España y Portugal, Nathalie Picquot, presentó el pasado viernes su dimisión por las graves desaveniencias internas entre la dirección de España con la de EE.UU. debido a los polémicos tuits del diputado podemita, que sin duda, vulneran la propia política de publicaciones de esta red social.

“Después de tres años al frente de Twitter España he decidido dar un giro a mi vida profesional y dejaré la empresa en breve”, aseguraba Picquot. “Con ganas de empezar una nueva etapa en mi carrera con nuevos aprendizajes y retos distintos. Muy agradecida y orgullosa de haber liderado este gran equipo”, concluía la directiva.

Este es el tuit en cuestión:

Y es que Pablo Echenique se dedica a alentar la violencia de numerosos grupos antisistema que se manifiestan estos días en las principales ciudades españolas, como Madrid o Barcelona, con la pretensión de protestar contra la encarcelación del rapero Pablo Hasel, acusado de numerosos delitos en varios jucios a los que ha tenido que hacer frente, el último por proferir amenazas de muerte, hecho que fue demostrado en sede judicial y que le ha costado la última condena, mientras ya se encontraba en prisión.

Los actos vandálicos protagonizados por jóvenes, son cada vez más violentos, y buscan el enfrentamiento directo con los Mozos de Escuadra, la policía autonómica catalana.

Twitter sufre de nuevo una grave crisis reputacional al convertirse en censor selectivo de las opiniones que vulneran el pensamiento único tendente a la implantación del llamado Nuevo Orden Mundial, donde las empresas tecnológicas están jugando un papel muy relevante.

Y pierde cualquier legitimidad por no impedir que se difundan mensajes como este:

Es decir, todo pensamiento que gusta a la red social, por más que vulnere o aliente la violencia, es consentido y hasta, en muchas ocasiones, convertido en trending topic.

Por el contrario, las opiniones libres son sistemáticamente censuradas y las cuentas de sus protagonistas cerradas sin la más mínima explicación.

Recientemente, la polémica más sonada que ha salpicado a Twitter fue el silenciamiento del perfil del expresidente estadounidense, Donald Trump. Es más, días después de que el Senado le absolviera de su segundo impeachment, Twitter se ha negado a reabrir sus cuenta.

En España, una caso semejante ha sido el que ha sufrido en varias ocasiones el partido VOX, que ha visto como sus perfiles han sido suspendidos por supuestas incitaciones al odio. Unas acusaciones que no han sido respaldadas por la justicia española, quien se ha pronunciado en varias ocasiones también para dar la razón a la formación que lidera Santiago Abascal, y que es ya la tercera fuerza política en nuestro país.

Por eso son muchos los que se preguntan por qué la justicia española no actúa contra Twitter para impedir que mensajes de odio y que respaldan la violencia circulen líbremente por Internet, de forma totalmente impune. ¿Por qué no actúa la justicia contra Twitter y Pablo Echenique?