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¿Por qué Israel sufre ahora la ira de los terroristas de Hamas?

Asistimos a un momento de extra tensión en Oriente Medio, pero, ¿por qué?

Isarel lleva sufriendo varios días una serie de ataques indiscriminados contra su población civil a manos de la organización terrorista árabe Hamas, que controla la franja e Gaza al sur del país. En total, y hasta el día de ayer, las Fuerzas de Defensa Israelías habían contabilizado más de 1.500 los cohetes que han sido disparados desde distintos puntos de la franja contra territorio israelí, algunos de los cuales han alcanzado Jerusalén y Tel Aviv. Pero, ¿qué está ocurriendo en Tierra Santa y por qué Israel sufre ahora la ira palestina?

Al parecer un incidente en la explanada de las mezquitas ha sido el detonante de estos incidentes. Una serie de soldados israelíes, al parecer, impidieron el paso a varios peregrinos palestinos que querían acceder a la Mezquita de Al Aqsa. Y a partir de ahí, todo lo demás. La inestabilidad de la zona es grande y cualquier incidente de este tipo puede provocar una reacción, en este caso, aprovechada por la organización terrorista Hamas para iniciar una campaña de ataques contra Israel.

Ahora, y según han informado varios medios de comunicación isrelíes, no se descarta una invasión terrestre en Gaza. Según el general de Brigada, Hidai Zilberman, una invasión terrestre sigue siendo una opción viable, ha declarado. Los planes se presentarán al Jefe de Estado Mayor de las FDI, el teniente general, Aviv Kohavi, y al Gabiente de Seguridad para que decida, junto con el primer ministro.

En los cuatro días transcurridos desde que comenzó la Operación Guardianes de los Muros, una operación que consiste en un 95% de ataques aéreos, más de 700 objetivos de Hamas han sido alcanzados por la Fuerza Aérea de Israel y 60 agentes, incluidos altos comandantes, han sido asesinados, según informa The Jerusalem Post.

En total, más de 9.000 reservistas han sido movilizados ya por las FDI, ya que Israel prepara una respuesta contundente en la franja de Gaza contra posiciones y objetivos de alta prioridad de Hamas, sin descartar una invasión terrestre a la franja, controlada por la Autoridad Nacional Palestina. En este sentido, un portavoz militar ha indicado que la gente de Hamas debe esperar una respuesta a estos ataques. En la misma línea se ha manifestado el primer ministro en funciones, Banjamin Netanyahu.

Esa respuesta supondría una grave violación del statu quo, pero también estaría más que justificada, como acto de defensa propio del Estado de Israel ante los ataques terroristas, de los que se conoce su procedencia (Gaza) y autoría (Hamas). Sin embargo, es poco probable que se de luz verde a una operación de este tipo si Israel no obtiene, por anticipado, el respaldo de Washington.

Así las cosas, el objetivo de los reservistas es el de apoyar a las fuerzas armadas regulares que tienen como misión acabar con la capacidad de lanzamiento de cohetes de Hamas en Gaza. Para ello, las FDI han puesto en marcha la operación «Operación Guardián de los Muros».

Hasta el momento, 80 cazas de combate israelías, incluyendo los nuevos F35 de fabricación estadounidense, están llevando a cabo ataques selectivos contra posiciones terroristas en Gaza, según informan varios medios israelíes. Para lograr su objetivo de «neutralizar totalmente» la amenaza de los cohetes terroristas, las fuerzas israelíes deben destruir docenas de tubos de lanzamiento enterrados en todo el norte de Gaza.

Un portavoz de las FDI dijo que el objetivo era borrar las capacidades de lanzamiento de cohetes de las fuerzas de Hamas en el norte de la Franja de Gaza, que el martes bombardeó las ciudades costeras de Ashkelon y Ashdod con cientos de cohetes. Al menos dos israelíes murieron y 23 más resultaron heridos por los cohetes de Gaza.

La artillería israelí también participa en la operación. Para evitar posibles bajas civiles, el ejército israelí ha llevado a cabo varios llamamientos en árabe dirigidos a los civiles gazatíes para que se mantengan lejos de las instalaciones de Hamas y de la Jihad Islámica, donde el ejército tiene concentrados sus esfuerzos en este momento.

Ya ayer comenzaron a producirse una serie de disturbios generalizados en las calles de muchas ciudades de Israel, entre palestinos e israelíes, que incluso han atacado a servicios de emergencia sanitaria, que trataban de auxiliar a las víctimas de los bombardeos de Hamas. En este vídeo, publicado en Twitter,se muestra uno de esos ataques protagonizados por palestinos enfurecidos, que la toman contra una ambulancia.

Frente a estos hechos, el primer ministro de Israel en funciones, Benjamin Netanyahu advirtió que el Gobierno «no tolerará» ataques de árabes contra judíos ni de judíos contra árabes. Esto es algo que no podemos aceptar, es anarquía», dijo Netanyahu, quien concedió poderes especiales a la policía y a la guardia de frontera para «restaurar el orden» en las zonas afectadas por la violencia, informa el diario Israel Económico.

Quizá la inestabilidad del país, que ha celebrado recientemente elecciones, ha sido un factor aprovechado por Hamas, que pudo ver algo de debilidad en el bando judío ante la imposibilidad de formar un nuevo Gobierno, que permanece en funciones en este momento.

Además, y ya en EE.UU., la repercusión del conflicto no ha pasado desapercibida. Miles de personas se manifestaron el miércoles en varias ciudades de Estados Unidos en favor de Israel, en momentos en que el país sufre el lanzamiento de cientos de cohetes desde la Franja de Gaza, coincidiendo con el apoyo explícito del expresidente Donald Trump a la causa sionista.

Una de las principales reuniones se registró en la célebre Times Square, en Nueva York, adonde una multitud llegó con banderas de Israel y pancartas de solidaridad con los habitantes del país, que vienen pasando ya varias noches en los refugios antiaéreos.

Otras manifestaciones se congregaron en Boston, Los Angeles, Atlanta, Austin, Cleveland, Houston, Filadelfia, Seattle y Washington, DC, entre otras ciudades norteamericanas.

Las consecuencias del conflicto todavía están por verse, ya que éste no ha terminado y no sabemos a dónde conducirá la escalada de tensión en Oriente Medio.

Ante el riesgo de que la violencia estalle y quede fuera de control, EE.UU. ha mandado a la región a un enviado especial, Hady Amr. Pero los esfuerzos por poner fin a la peor crisis desatada en años parecen no haber progresado hasta ahora. Por su parte, el presidente Joe Biden, ha manifestado que espera que los combates «acaben más temprano que tarde». Mientras tanto, un ministro británico instó a Israel y Hamas a «dar un paso atrás» de la escalada.

El presidente israelí Reuven Rivlin pidió el fin de «esta locura». «Estamos en peligro por los cohetes que se lanzan contra nuestros ciudadanos y calles», en una «guerra civil sin sentido entre nosotros», dijo el presidente.

Lo que parece claro es que, de momento, los terroristas «pagarán un alto precio», ha declarado también el primer ministro Netanyahu, durante su mensaje televisado a todo el país. «Eliminamos decenas de terroristas, incluidos altos mandos, bombardeamos cuarteles, demolimos edificios y torres, seguimos atacando con todas nuestras fuerzas», añadió el primer ministro, quien estuvo acompañado por el ministro de Defensa, Benny Gantz, y el jefe de Estado Mayor de las FDI, Aviv Kohavi.