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Occidente abandona a su suerte a Ucrania

"Sentémonos a la mesa de negociaciones para detener la muerte de seres humanos", clama el presidente Zelinski en televisión.

La Unión Europea y la OTAN han decidio no mover un dedo para responder a la agresión de la Rusia de Vladimir Putin a Ucrania. Las medidas económicas de respuesta, que previsiblemente aprobarán la UE serán claramente ineficaces, pues Rusia cuenta con el respaldo de China, y de producirse, apenas harán mella en la economía del «oso estepario». Por otro lado, el apoyo de la dictadura china al tirano de Moscú, le garantiza el acceso a fuentes de financiación alternativas. Entre pillos anda el juego.

Sea como fuere, Ucrania ha sido abandonada por Occidente a su suerte. De ahí que su presidente, el liberal Volodimir Zelenski, haya pedido a los ciudadanos europeos que lo deseen que se unan a las tropas del Ejército ucraniano para tratar de hacer frente a las fuerzas rusas de ocupación, que han bombardeado ya varias ciudades del país, incluida su capital, Kiev, y se encuentran ya combatiendo en sus calles, masacrando a la población.

«Si tienes experiencia de combate en Europa y no quieres ver la indecisión de los políticos, puedes venir a nuestro país y unirte a nosotros para defender Europa allí donde es más necesario». El presidente de Ucrania busca reclutar voluntarios de donde sea. La superioridad numérica de fuerzas de Rusia (casi cinco veces más de armamento) tiene a su país en jaque aunque él, no se rinde. «Como en la II Guerra Mundial, dijisteis: Nunca más pero aquí está de nuevo y no estáis haciendo lo suficiente para responder», reprochó el presidente ucraniano a los líderes políticos y burócratas de Bruselas.

Zelinski ha pedido también a su homólogo ruso, Vladimir Putin, detener las matanzas: «Quiero dirigirme una vez más al presidente de Rusia. En todo el territorio de Ucrania hay combates. Sentémonos a la mesa de negociaciones para detener la muerte de seres humanos», dijo el líder ucraniano en la televisión. Rusia condiciona esas negociaciones a la rendición incondicional de los ucranianos.
Las consecuencias del conflicto son impredecibles

Los expertos apuntan a un incremento espectacular de algunas materias primas en los mercados internacionales como consecuencia de la guerra de Ucrania, pero también del gas y el petróleo, que yan experimentado serios repuntes, que están ya afectando a Occidente. España no está al margen de las consecuencias económicas del conflicto, y la factura de los consumidores se van a ver afectada de manera muy seria, condenando a muchas familias a la pobreza energética. Estamos hablando que la factura de la luz o el gas se van a multiplicar por dos mínimo, y con efecto inmediato. Unos costes insoportables para las empresas europeas, que van a ver mermada muy seriamente su competitividad; lo que las obligará a recortar puestos de trabajo, sumiendo a la economía europea en una nueva gran recesión nunca antes vista.

Aunque Europa no quiera inmiscuirse en el conflicto, de manera cobarde, se va a a ver afectada igualmente como consecuencia de la globalización. Los países ya no son islas. Y es precisamente este un factor que puede decantar finalmente la balanza a favor de la intervención militar de la OTAN en esta guerra. De producirse, estaríamos ante la III Guerra Mundial. Basta un pequeño gesto de Putin contra cualquiera de las repúblicas bálticas o contra Polonia, para que esto ocurra ya.

La sed expansionista de Putin parace no tener fin. Hay expertos que apuntan a que Putin no se va a detener en Ucrania, y va a proseguir su ofensiva hacia el oeste. Polonia, Estonia, Letonia y Lituania ya han avanzado que invocaran el artículo 5 de la Alianza Atlántica para defender su soberanía del Ejército ruso. Putin se ha consagrado ya con la agresión de su Ejército a Ucrania como el Hitler del siglo XXI. Es necesario que de dar un paso más, sea detenido por una amplia coalición internacional y sea depuesto del poder, para restaurar la democracia en Rusia.