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Mi experiencia como voluntario joven en Cáritas

Eduardo Galeano comparte su experiencia como voluntario de Cáritas, la red asistencial de la Iglesia católica.

Soy un joven de 19 años al que ayudar a los demás no supone ningún esfuerzo. Lo hago con todo el cariño e ilusión y al hacerlo siento alegría.

En Cáritas a través del voluntariado joven he visto la oportunidad de realizar todo lo que me gusta de una manera muy especial. Me acerqué a ellos para hacer nuevos amigos y a la vez poder ayudar en todo lo que pudiese, aunque al final terminé sintiendo el afecto de una familia por la relación tan cercana con la que se trabaja, tanto en los distintos sectores de cáritas como en los centros donde se realiza voluntariado.

De todas formas, por la difícil situación que estamos viviendo nos hemos visto en la obligación de adaptarnos.

Yo realizaba acompañamiento a personas mayores en residencias una vez por semana, lo cual a raíz del aumento de casos de COVID-19 y las normativas ya no fue posible, pero aún así no perdimos el contacto. Lo que hacíamos era grabarnos vídeos personalizados que luego enviábamos a la residencia donde se realizaba el voluntariado para que los residentes pudieran vernos y sentir que no estaban solos.

A día de hoy, sigo participando en las actividades que se realizan, como el reparto de alimentos a familias y otras actividades, esperando poder volver a realizar más encuentros y retomar las actividades del voluntariado. Quiero seguir siendo parte de Cáritas y llevando alegría a aquellas familias y personas que se ven vulnerables ante esta situación.

Para terminar quiero dejar una frase que me gusta mucho:
«Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo»

Eduardo Galeano.