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Mercamadrid deja de recibir el 60% de las mercancías que habitualmente entran al día

La huelga de transportistas consigue su objetivo.

Leche, huevos, harina, aceite de girasol, y próximamente papel higénico y pescado, serán los alimentos básicos que los españoles no podremos encontrar en los lineales de los supermercados de las grandes ciudades, debido a la huelga de transportistas, a los que ya no les es rentable mover sus camiones al no poder repercutir el alza del gasoil en los contratos que negocian con sus clientes.

Las grandes patronales y sindicatos (UGT y CC.OO) se niegan a respaldar la huelga indefinida que se prolonga ya desde el pasado 14 de este mes. Sin embargo, la sociedad parece entender muy bien los motivos de los paros convocados por la Plataforma Nacional del Transporte de Mercancías por Carretera, que agrupa a trabajadores autónomos y pequeños empresarios (muy pequeños) del sector.

Nuestros chalecos amarillos

Los transportistas son hoy nuestros chalecos amarrillos. Son los mismos que en otro tiempo dieron el cayo durante el confinamiento ilegal decretado por el Gobierno para tratar de luchar contra pandemia, ahora exponen sus reivindicaciones no son entendidos ni por la patronal ni por el Gobierno. La CEOE ha exigido el fin de la huelga. No cabía esperar otra cosa del presidente Garamendi, gran amigo del Gobierno.

El Gobierno los acusa de pertenecer a la extremaderecha. Los sindicatos se lavan las manos y por no pedir, no piden ni a Sánhez que elimine el IVA de la factura de la luz o de los carburantes. Los medios de comunicació callan, como viene siendo habitual, y si hablan lo hacen para criticar a los trabajadores que ejercen un derecho constitucional básico como es el derecho de huelga.

Lo que es un hecho es que cada día que pasa, más transportistas se unen al paro. Y dos, el objetivo de bloquear el país y provocar la escasez de alimentos en los lineales se empieza ya a notar.

Otros sectores se verán afectados próximamente

Los siguientes sectores que van aa notar lo que está ocurriendo serán los ganaderos y pescadores, quienes tampoco pueden soportar los incrementos de costes de los cereales y los carburantes. Muchas industrias están ya planteando Eres, debido también al incremento de la luz.

Otros países, sin embargo, están subvencionado ya el litro de gasoil para uso industrial de manera casi inmediata, en cuanto se empezaron a producir estas subidas. Francia, por ejemplo, ha dado también orden de poner en marcha la construcción de varias centrales nucleares más. España, nada.

Una reacción popular contra Sánchez, la amenaza

De hecho, Sánchez teme una reación popular que lo desaloje de la presidencia del Gobierno debido a su ineptitud para tomar medidas contundentes contra el alza generalizada de las materias primas, electricidad, gas, carburantes y de la inflación. Teme, que la realidad a la que se enfrentan cada día millones de españoles acabe por explotarle en la cara y se vea obligado a convocar elecciones generales, si los socios parlamentarios del Grupo Socialista dejan de prestarle su apoyo para seguir gobernando a base de decretazos.

Seguiremos informando.