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Madrid y Murcia irán a elecciones tras la alianza Cs-PSOE

Arrimadas da órdenes de entregar los gobiernos autónomicos a la izquierda para tratar de sobrevivir. Ayuso se adelanta en Madrid y convoca elecciones.

Un terremoto político recorre España y la incertidumbre se apodera de los españoles. La confianza en la calse política sigue descendiendo a niveles históricos. No se recuerda una situación así de inestable desde comienzos de la década los 30 del siglo pasado, en vísperas de la proclamación de la Segunda República.

La decisión de Ciudadanos de presentar una moción de censura en la Región de Murcia, avalada por el PSOE, en contra el Gobierno presidido por el popular Fernando López Miras, ha obligado a la dirección nacional del PP a mover ficha y empujar a Isabel Díaz Ayuso a la convocatoria de elecciones también en la Comunidad de Madrid, para tratar de evitar que la izquierda, avalada esta vez por Ciudadanos, se haga con el poder.

Madrid irá, por tanto, a elecciones el próximo mes de mayo,decisión tomada en Génova por un cada día más debilitado Pablo Casado y sus adláteres.

Por su parte, Ignacio Aguado (Cs), actual vicepresidente de la Comunidad de Madrid, ha dado por roto el acuerdo de Gobierno con Isabel Díaz Ayuso, haciendo inviable que el Gobierno del PP en Madrid pueda sacar adelante cualquier ley en la Asamblea.

Por su parte VOX, socio del Gobierno del Partido Popular tanto en Madrid como en Murcia, ha pedido la convocatoria de elecciones autónomicas también en Andalucía y Castilla y León, donde los pactos de coalición del PP con Ciudadanos están en serio peligro y amenazan con derrumbarse, dando así lugar a la misma situación que ocurre ya en Murcia.

De hecho, el presidente de VOX, Santiago Abascal, ha denunciado la actitud de los «políticos desleales e imprevisibles» que «amenazan con entregar los gobiernos o las políticas públicas a la peor izquierda», en clara referencia a Inés Arrimadas, que está tratando así de salvar lo poco que queda del partido naranja.

Esta estrategia de la nueva dirección de Cs, tras la salida de Albert Rivera y otros destacados dirigentes de la formación, han dejado las decisiones en manos de una Inés Arrimadas. Una política que ha dado un giro en los últimos meses y se ha convertido en una mujer deseosa de ostentar el poder al precio que sea.

Arrimadas no duda ahora en complacer al PSOE de Pedro Sánchez como ya lo intentó en su día con la negociación de los Presupuestos Generales del Estado en el Congreso de los Diputados. Lo de Murcia responde a esta misma estrategia desesperada por sobrevivir.

Sin embargo, recordemos que Arrimadas ya salió escaldada de sus negociaciones con Sánchez, no logrando su objetivo, y dejando a gran parte de su electorado en mantillas. Ese electorado es el que le dio la espalda en las últimas elecciones y con toda probabilidad volverá a hacerlo en las próximas citas electorales que se presenten.

La descomposición de Ciudadanos es más que evidente, por la falta de liderazgo interno que sufre la formación tras la salida de Rivera y por los constantes bandazos que pega de deerecha a izquierda y de izquierda a derecha. Parece que la formación naranja ha perdido gran parte de su identidad y hasta propia razón de ser. Incluso en Cataluña ha perdido el apoyo mayoritario del electorado del que gozaba hasta las últimas elecciones del 14F.

La excusa entonces fue el prófugo Puigdemont. Ahora, ¿cuál es la excusa de Ciudadanos para entregar estas comunidades a la izquierda sanchista?