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Macron asustado, como Trudeau en Canadá, por la nueva «caravana por la libertad» en Francia

La capital de Canadá, Otawa, se encuentra rodeada desde hace varios días por miles de antivacunas. Ahora le llega el turno a Europa.

La capital de Canadá, Otawa, se encuentra rodeada desde hace varios días por miles de vehículos pesados que bloquean también los principales pasos fronterizos con EE.UU. en la mayor protesta antivacunas celebrada hasta el momento en América. Su primer ministro, Justin Trudeau lleva varios días en paradero desconocido fuera de la ciudad. Ahora le llega el turno a Europa, concretamente hasta París, donde miles de personas ya se han lanzado a la carretera para protestar por la política de Emmanuel Macron en la gestión de la pandemia.

«Voy a joder a los antivacunas», dijo Macron a micrófono abierto hace unas semanas. El karma ha hecho su trabajo y le devuelve al presidente francés sus palabras. Los antivacunas ahora son los que van a mermar el ánimo del máximo dirigente francés. Y puede que le perjudiquen parte del mandato (perjudiquen es este caso con jota). Es factible que los manifestantes bloqueen la capital por tiempo indefinido, mientras el Gobierno ha prohibido la marcha. Un tribunal ha amparado la decisión del Ejecutivo, incomprensible en una democracia europa.

Cierto es que España no puede dar lecciones democráticas a Francia, máxime después de que el índice publicado por «The Economist» haya rebajado recientemente la calidad democrática de nuestro país, hasta situarlo como «una democracia deficiente» bajo el Gobierno de Pedro Sánchez.

Partiendo en convoyes desde diferentes ciudades de Francia, miles de opositores al pase de vacunas o al Gobierno llegaron el viernes 11 de febrero hacia París, a pesar de la prohibición decretada este jueves por la Prefectura de Policía de París. Esta prohibición fue confirmada el viernes por el tribunal administrativo de París.

Desde el amanecer, se forman procesiones de varias decenas de coches privados, autocaravanas y furgonetas en Lille, Estrasburgo o Vimy (Pas-de-Calais). La gendarmería estimó por la tarde su número en unos 3.300 vehículos, de los cuales mil en la RN20 desde Orleans y 500 en la autopista A10-A11, desde Le Mans, informa Le Monde.

«Hay personas de todos los ámbitos de la vida, no solo fascistas. Somos ciudadanos, tenemos familias, trabajamos, solo estamos unidos contra el Gobierno», afirma Sarah, una tatuadora de 40 años que llegó desde Lens para saludar al convoy en declaraciones a ese mismo diario.

Una reunión heterogénea de opositores a Emmanuel Macron y «chalecos amarillos» que protestaron contra su Gobierno en 2018 y 19, este movimiento se formó gracias a las redes sociales y la mensajería encriptada, siguiendo el modelo de la movilización que paraliza la capital canadiense, Ottawa. Los manifestantes exigen la retirada del carné de vacunación (pasaporte Covid) al tiempo que protestan por la inflación y el coste de la energía.