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Los sindicatos creen que es el momento de subir los salarios

Los salarios han perdido hasta marzo, desde 2018, un 8,25 % de poder adquisitivo.

USO vuelve a las calles sin restricciones este 1 de Mayo de 2022 y lo hace en Burgos, cita postergada desde 2020, cuando el covid obligó a suspender cualquier acto multitudinario. El 1 de Mayo llega “en un momento de asfixia para los bolsillos, que no se han recuperado de las pérdidas salariales de la pandemia y ahora, con las rentas de los hogares mermadas, afrontan una inflación que puede acabar el año por encima del 12 %.

Es urgente recuperar la cláusula de revisión salarial ligada al IPC en los convenios. Subir los salarios es la única salida a la crisis”, reivindicó Joaquín Pérez en una asamblea con decenas de delegados sindicales de Burgos y otras provincias de Castilla y León para presentar este Día Internacional del Trabajo.

El secretario general de USO repasó cifras concretas, recogidas en el informe “Pandemia y salarios: una recuperación incompleta”, elaborado por el Gabinete de Estudios de USO. Por ejemplo, “que los trabajadores hemos perdido, con el último dato de inflación, un 8,25 % de poder adquisitivo desde 2018. Pérdidas que no pueden achacarse en su totalidad a la guerra de Ucrania, pues los precios ya se dispararon en 2021 y habían comenzado igual este año”.

Pero, además, “esto ocurre cuando aún no habíamos recuperado las rentas previas a la pandemia. La renta per cápita se desplomó en 2020 más de un 12 %. Y, aunque en 2021 se habían recuperado ligeramente sobre esas cifras, hemos perdido casi el 5 % si miramos a 2019. Sin la economía de los hogares, recortando de nuevo, es imposible afrontar una recuperación real. Los sacrificios no pueden volver a ser de nuevo de la mayoría de los trabajadores”, insiste Joaquín Pérez.

Con respecto a los precios de los suministros más básicos, USO ha pedido desde el inicio de la escalada de la luz, hace año y medio, “que se graven con el IVA superreducido, como corresponde a los productos y servicios más necesarios”.

Por estos y otros muchos motivos, “como la pérdida de horas trabajadas, el abuso de las jornadas parciales y la pérdida de valor de las pensiones, el primer 1 de Mayo sin restricciones debe ser un grito por el empleo y los salarios”, reclamó el secretario general de USO. Para ello, varios autobuses y vehículos particulares con centenares de sindicalistas de la USO llegarán a Burgos el 1 de mayo desde el resto de las provincias de Castilla y León, Galicia, Asturias, Cantabria, La Rioja, Aragón, Madrid y Extremadura. La manifestación saldrá a las 12:00 de la plaza del Rey San Fernando y culminará en torno a las 13:30 en la plaza Mayor.

Las mujeres, a la cola de recuperación en Castilla y León

En cuanto a Castilla y León, el secretario general de USO en la comunidad, Marco Antonio Martínez, analizó los datos del informe autonómico presentado por el sindicato y lamentó que “aunque las cifras de desempleo hoy ya están un par de décimas por debajo de las del inicio de la pandemia, la recuperación es desigual. Entre los hombres, el paro ya está por debajo del 10 %, pero entre las mujeres sigue por encima del que teníamos en 2019”.

Asimismo, recuerda que “la tasa de paro se mantiene, pero lo hace sobre una menor población activa. Castilla y León ha perdido 15.000 ocupados desde 2019, prácticamente todos en la industria. La pérdida de tejido industrial destruye riqueza, empleo estable y merma los salarios. Cobramos casi 2.500 anuales menos que la media nacional y tenemos una alta dependencia del sector de los servicios. 7 de cada 10 empleos son en servicios, con su correspondiente inestabilidad y precariedad”.

Pero, además, “los jóvenes tienen una tasa de paro muy por encima de la media, sobre todo las mujeres. De cada 5 mujeres menores de 20 años que busca empleo, 3 están en paro, y también el paro masculino está cerca del 45 %. Es lógico en una región que sigue castigada por la falta de infraestructuras, inversiones y apuesta por la retención del talento”, denuncia Martínez.

El estudio también destaca la necesaria recualificación de los parados, con casi el 60 % sin haber completado la Educación Secundaria Obligatoria, y la brecha, que persiste al final de la vida laboral: el 60 % de los pensionistas castellano-leoneses cobran menos del SMI y la gran mayoría son mujeres. De hecho, la pensión más habitual (entre los 700 y los 750 euros) la reciben sobre todo mujeres, mientras que los hombres son 11 veces más entre los que perciben la pensión máxima.