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Los principales partidos de la oposición exigen que Puigdemont sea juzgado en España inmediatamente

El expresidente de la Generalidad de Cataluña dará con sus huesos ante la Justicia española en un periodo breve de tiempo.

El prófugo número de la Justicia española, el expresidente de la Generalidad de Cataluña, Carles Puigdemont, ha sido detenido en Italia en las últimas horas, en virtud de la euro-orden que pesa sobre él por presentos delitos de colaboración en el intento de golpe de Estado perpetrado por las principales autoridades catalanas en el ejercicio de sus funciones constitucionales.

Puigdemont, que se refugió en Waterloo (Bélgica) en un primer momento, donde quiso establecer un Gobierno en la sombra, ha sido finalmente detenido por agentes de la Policía italiana en la isla de Cerdeña, concretamente al noroeste de esta isla, en el municipio de Alghero.

Al parecer, y según informa Il Corriera de la Sera, «el líder independentista catalán se preparaba para participar en un encuentro con representantes del movimiento independentista sardo». El Partito Sardo d’Azione es un partido político italiano de ideología independentista y socialdemócrata activo en Cerdeña. Fue fundado tras la Primera Guerra Mundial por Davide Cova, Emilio Lussu y otros veteranos de la Brigada Sassari.

Puigdemont se encontarría disfrutando de unos días de estancia en la isla italiana, donde ha disfrutado de plena libertad de movimientos estos ultimos días. De hecho, se suponía que el político separatista había participado en la manifestación de AdiFolk en la ciudad de Cerdeña durante el fin de semana. El domingo que viene estaba previsto que asistiera a la reunión de los administradores independentistas de Cerdeña. Él mismo había confirmado su presencia a los organizadores, con toda desfachatez.

Tal vez ha sido esta desfachatez la que ha motivado finalmente su detención, ordenada por el magistrado Pablo Llarena del Tribunal Supremo. Puigdemont debe dar cuenta ante las autoridades de los hechos delectivos que se le imputan, por la organización del referendum de independencia ilegal de Cataluña. Hasta ahora la detención había sido inviable al gozar de la protección que le brindaba el ser miembro del parlamento europeo y gozar de inmunidad, que le fue retirada hace unos meses después de una investigación realizada por la cámara de representantes europeos, a petición de España.

Para las autoridades de nuestro país Puigdemont nunca habría alcanzado la condición de eurodiputado, al no haber recogido su acta de diputado por encontrarse ya fugado de la Justicia española. Sin embargo, fue el propio Tribunal Europeo de Justicia quien acabó confirmando en mayo de este mismo año su condición inviolable, pese a no haber cumplido con los requisitos formales exigidos por la legislación española.

Puigdemont deberá ahora dar cuenta de sus fechorías ante la justicia española. Sin embargo, se prevé que el Gobierno de Pedro Sánchez indulte al político catalán, como hiciera recientemente con el resto de condenados por el Tribunal Supremo en la llamada «causa del Procés». Una indignidad para la causa de la justicia en España y un gravísimo precedente contra la unidad nacional, permitida desde el Gobierno de España, presidido por el socialista Pedro Sánchez, quien se mantiene en el poder debido al apoyo parlamentario de los independentistas catalanes en el Congreso de los Diputados.

De hecho, los principales partidos de la oposición, VOX y el Partido Popular, ya han pedido que Puigdemont sea trasladado a España para ser juzgado de forma inmediata.