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Los medios silencian que 32 enfermeras hondureñas se desmayaron después de recibir la vacuna de Astrazeneca

Las dudas se extienden en torno a la vacuna de la farmacéutica británica. Los médicos no se explican las muertes y varios desvanecimientos.

Continúa la política de silencio en torno a los efectos secundarios de la vacuna de Astrazeneca. Los medios de comunicación españoles han silenciado esta semana una importante noticia. Al menos 32 enfermeras hondureñas se desmayaron después de recibir la vacuna de la farmacéutica británica, según informó la cadena de televisión estadounidense Telemundo.

Las imágenes fueron grabadas en la ciudad de Choluteca, en el suroeste de Honduras, muy cerca de la frontera con El Salvador y Nicaragua.

Este suceso se une al de una profesora fallecida en España y otros casos de muertes sospechosas en Europa, pero no es el único. Una mujer, esta vez de 40 años de edad de Asturias, ha resultado también muerta después de recibir la dosis de la misma vacuna. De hecho, el médico que atendió a la mujer no firmó el certificado de defunción al no apreciar una causa evidente del fallecimiento. La investigación de esta segunda muerte en España corre a cargo del Instituto de Medicina Legal de Asturias.

Pero estos casos no son los únicos. Las agencias de noticas internacionales informaron el pasado sábado que una enfermera de 26 años falleció en la República de Georgia, tras sufrir un shock anafilático después de haberse puesto la vacuna de Astrazeneca. La noticia fue recogida por Televisa, de esta forma:

Lo curioso es que los medios de comunicación españoles a penas se están haciendo eco de todas estas noticias. Es necesario ya leer medios de información extranjeros para estar al día de lo que está sucediendo en el mundo, pues el duopolio televisivo en España está al completo servicio del Gobierno socialcomunista, que los ha venido regando de elevadas sumas de dinero público -en forma de publicidad institucional- para acallar así las críticas a su pésima gestión sanitaria de la crisis del Covid-19. Las pruebas de este conchabeo han sido publicadas recientemente en el BOE.

Mientras tanto, la Agencia Europea del Medicamento, la OMS y el Ministerio de Sanidad español animan a los ciudadanos a no tener miedo de la vacuna, después de retirar el presunto lote defectuso. Lo cual resulta difícil de creer.

El mismo temor a sufrir serios efectos secundarios le ocurre a la población británica y también a la italiana. Ambos países han retomado ya las vacunaciones suspendidas durante la semana pasada y vuelven ainyectar los viales de la vacuna anticovid de Astrazeneca.

En este sentido, el primer ministro británico, Boris Johnson, se ha hecho vacunar públicamente para tratar de disipar las dudas en torno a la vacuna de Astrazeneca, tal y como muestra esta imagen tomada por AP.

Recordemos que hace tan sólo dos semanas una mujer danesa de 60 años murió a causa de un coágulo de sangre después de recibir el fármaco desarrollado por el laboratorio anglosueco en colaboración con la Universidad de Oxford. La Dirección General de Sanidad danesa (SST) informó que, tras haber recibido la vacuna, la paciente presentaba síntomas «muy inusuales». Este hecho fue el detonante para que numerosos países europos, entre ellos España, suspedieran temporalmente la vacunación con este compuesto.

Ahora, una vez que la EMA ha concluido su investigación, la vacuna ha sido declarada «segura y eficaz», pero ¿de verdad esto es así? La química, viróloga e inmunóloga española Margarita del Val, ofreció su opinión, casi 20 días antes de conocerse estos terribles e inquietantes sucesos. Ella se mostró entonces partidaria de no rechazar esta vacuna, que tiene poco más de un 60% de efectividad.

Estas fueron sus declaraciones de entonces recogidas por la Cadena Ser:

Sin embargo, Europa no es el único lugar que detuvo la vacuna. Sudáfrica detuvo la distribución de la vacuna Astrazeneca/Oxford el mes pasado después de que los funcionarios de salud descubrieron que la inoculación ofrecía poca protección contra la variante B.1.351 del virus SARS-CoV-2, el patógeno que causa el Covid-19. Por lo tanto, existen algunas preocupaciones reales sobre la utilidad de esta vacuna durante esta etapa de la pandemia, según las variantes que estén en circulación.

Mientras tanto, EE.UU. no ha dado luz verde a la distribución de la vacuna Astrazeneca a pesar de que la Administración Biden ya ha adquirido millones de dosis.

La farmecéutica Astrazeneca, por su parte, ha infromado que, según los informes que recibió el pasado 8 de marzo, solo se han documentado 15 casos de trombosis venosa profunda y 22 casos de embolia pulmonar entre los 17 millones de personas que ya han recibido la vacuna en la Unión Europea y el Reino Unido.

Estos son eventos potencialmente mortales en los que los coágulos de sangre obstruyen los vasos sanguíneos, lo que puede causar un dolor intenso y colapsar el tejido que se encuentra corriente abajo. Astrazeneca también señaló que no hubo un aumento en los eventos hemorrágicos en las más de 60.000 personas que participaron en sus ensayos clínicos.

Pero esto no quiere decir que haya que ignorar esos efectos. A juicio de Robert Brodsky, director de la división de Hematología de la Universidad Johns Hopkins de EE.UU., en declaraciones a Vox.com, afirma: «Creo que está mal ignorar esto».

“Estos no son los típicos coágulos de sangre (…) Estos son coágulos de sangre de uno en un millón ”, dijo Brodsky. “Eso es motivo de preocupación. Ese tipo de coagulación es potencialmente mortal «.

Para Sabine Straus, presidenta del Comité de Evaluación de Riesgos de Farmacovigilancia de la EMA, en declaraciones a este mismo medio, afirma que hubo siete casos de coagulación intravascular diseminada y 18 casos de trombosis del seno venoso cerebral sospechosos de estar relacionados con la vacuna Astrazeneca hasta el pasado jueves.

Sin embargo, el mecanismo que conecta la vacuna AstraZeneca con los coágulos de sangre aún no está claro. «Por el momento, todo es especulación», dijo Strauss durante una conferencia de prensa. Pero aunque la EMA dijo que las vacunas son seguras, los funcionarios reconocieron que aún podría surgir una conexión entre la vacuna Astrazeneca y los coágulos de sangre. «Todavía no podemos descartar definitivamente un vínculo entre estos casos y la vacuna», dijo Cooke.

Lo que de momento está claro es que no se puede descartar nada. Por tanto, ¿deberían recibir una rápida aprobación las dosis de refuerzo de la vacuna? ¿Serán necesarios nuevos confinamientos para contener las nuevas variantes?