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Los medios de comunicación inician su estrategia de presión a los no vacunados

Los medios de comunicación inician su estrategia de presión a los no vacunados

La prensa y la Justicia establecen una pinza que busca meter presión a los 4,6 millones de no vacunados que hay en España.

Las cadenas de televisión, previamente regadas con el dinero gubernamental, están intensificando estos días su campaña de presión hacia los cerca de 4,6 millones de españoles que han rechazado las mal llamadas «vacunas» contra el Covid-19. La Justicia también se ha apuntado al carro y son los tribunales superiores de algunas comunidades autónomas los que están avalando legalmente la implantación del «pasaporte covid».

Cada vez que las cadenas de televisión, ya sean públicas o privadas, abordan la información sobre el avance de la transmisión del Covid-19 no dejan de insinuar que son los no vacunados los culpables de este aumento de la transmisión del virus en la población y no dudan en su señalamiento público, con piezas cada vez más sesgadas que atentan contra el más mínimo sentido común a la hora de interpretar los datos. La consigna viene de La Moncloa.

La Sexta le dedicó incluso un Equipo de Investigación al tema de los antivacunas, tras las famosas declaraciones de Miguel Bosé. Este es el vídeo con sus explicaciones, tras la polémica. Bosé nunca ha negado la existencia del virus, muy al contrario de lo que dijeron los medios de comunicación; y así queda de manifiesto en este vídeo:

Bosé nunca ha negado la existencia del virus, muy al contrario de lo que dijeron los medios de comunicación; y así queda de manifiesto en este vídeo

El nivel de incidencia acumulada, que es el dato con el que diaramente se abren los informativos (antes era con el volcán) es un dato sesgado, pues cada vez es mayor y lo es precisamente porque cada día que pasa existen mayores y mejores medidas para detectar el virus, debido a la generalización de los test en nuestro país. Por tanto, la toma de decisones atendiendo únicamente a esta cifra es un error y una manipulación informativa grave.

Cada día tenemos mejores herramientas para detectar el virus y por eso la incidencia acumulada es mayor. No se pueden tomar decisiones en base a ese dato

Un caso llamativo es el de la periodista Sonsoles Ónega, en su programa Ya es mediodía de Telecinco, ha protagonizado ya varias peroratas criminalizando a los no vacunados. La periodista entrevistó a un antivacunas con el fin de ridiculizar sin argumentos su postura, y más tarde llevó al presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, para que éste explicara sus polémicas declaraciones en las que pedía vacunar «por las buenas o por las malas» a los que no lo estén ya.

Ónega no sólo asentía las explicaciones de este político regionalista, sino que las reforzaba apostillándolas. Sin duda, una actitud patética como profesional de la información.

Los medios de comunicación inician su estrategia de presión a los no vacunados

A veces incluso se han esgrimido argumentos tan peregrinos como el hecho de acudir a los centros de vacunación alegando razones solidaridad o responsabilidad social no tiene ningún sentido. De hecho, el Papa Francisco ha llegado a hablar de que «vacunarse es un acto de amor».

Unas palabras que volvieron a sorprender a propios y extraños y que se encuentran recogidas en este vídeo:

El videomensaje fue dirigido a los pueblos de Hispanoamérica y recogidas por Vatican News. En él, Francisco invita a vacunarse contra el coronavirus: un gesto sencillo pero profundo para un futuro mejor. Los prelados del norte al sur del continente se hicieron eco de él: es necesario ser responsable del bien común, porque somos una sola familia.

Los datos del avance de la vacunación en España

España es uno de los países que tiene un porcentaje mayor de personas vacunadas con respecto a otros países de nuestro entorno. En estos momento, el porcentaje asciende hasta el 80,8%. Es decir, se habría superado con creces la llamada «inmunidad de rebaño» que tanto prometían algunos. Aún así, el avance del virus y su transmisión entre personas (vacunadas y no vacunadas) es imparable.

La buena noticia es que la letalidad del mismo, al haberse extendido ya entre las diferentes capas de población atendiendo a su franja de edad, ha descendido de forma brutal. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (controlada por China), la letalidad del virus se sitúa actualmente en el 0,58% de los contagiados, la mayoría de ellos en el rango de edad a partir de los 80 años. El jueves de la semana pasada se contabilizaron 18 fallecidos en todo el territorio nacional. Mientras, la media de muertes al día por cáncer en España es de 300 personas. Mientras, la letalidad global del Covid-19 se encuentra entre el 0,1% y 0,3%; en la primera ola, fue del 12,9%.

Por tanto, estamos ante cifras de letalidad muy atenuadas en buena parte, debido a la influencia de las mal llamadas «vacunas», que son más bien terapias genéticas que frenan, en buena medida, la letalidad y gravedad del virus. De lo cual no hay duda. Otra cosa es que efectivamente su nivel de eficacia en cuanto a la extensión de la enferemedad disminuya con el tiempo o en función de las nuevas variantes que vamos conociendo.

Es decir, las vacunas no producen inmunidad, por más que los medios de comunicación españoles se empeñen en difundir este falso mensaje entre la población. Una persona vacunada puede contagiarse y contagiar. Es más, si se trata de personas con patologías previas pueden incluso enfermar gravemente o hasta llegar a morir, si bien es cierto, que éste último extremo entre los mayores de 80 años se ha reducido sustancialmente como efecto de estos tratamientos.

La inmunidad no significa tampoco que no pueda existir infección. Ni con este virus ni con ningún otro. Las vacunas lo que realizan es activar las defensas naturales del cuerpo humano para que éste sepa cómo actuar ante una determinada infección.

Las vacunas no producen inmunidad, por más que los medios de comunicación españoles se empeñen en difundir este falso mensaje entre la población

Se espera que con la autorización de administrar la «vacuna» a los menores de 12 años, se reduzca algo el impacto de la transmisión, pero no podemos esperar que se frene de manera brusca y su nivel de incidencia se reduzca tanto como en los últimos meses, es más, se espera exactamente lo contrario. De ahí, que los confinamientos anunciados en otros países europeos no parezcan ser la solución más razonable.

Los medios de comunicación inician su estrategia de presión a los no vacunados

El caso de TVE es aún más patético, pues por ejemplo, llevan a cabo incluso una campaña para que los padres vacunen a sus hijos más pequeños, lo vemos por ejemplo en este vídeo:

Tercera dosis

Por su parte, España ha aprobado ya la tercera dosis de la vacuna para manores de 70 años. Lo mismo ocurrió hace unos meses en EE.UU., donde las autoridades también recomendaban ya entonces vacunar a los mayores de 18 años. La Unión Europa y España seguirán esta recomendación. En Israel, por ejemplo, ya han comenzado a inocular la cuarta dosis.

En Israel, por ejemplo, ya han comenzado a inocular la cuarta dosis

Apagón informativo de las protestas

Muchos medios han silenciado las protestas masivas que han tenido lugar en Europa a lo largo de la semana pasada para protestar contra los encierros decretados en Holanda o Austria. En Francia se han registrado numerosas protestas, todas ellas con un marcado componente violento, prueba del hartazgo generalizado de la población ante la efectividad de las medidas decretadas por los gobiernos.

Este vídeo muestra algunas de esas manifestaciones multitudinarias en Viena.

Mientras tanto, por ejemplo, las fronteras continúan abiertas, y el espacio europeo no se ha cerrado para proteger a la población del contacto con otros ciudadanos de terceros países, con tasas de vacunación ridículas, como es el caso de la mayoría de países africanos. En España, llama la atención que no se ponga freno a la presión inmigratoria que sufren las Islas Canarias, Ceuta, Melilla o la costa gaditana.

Las ayudas públicas a estos países han sido meramente testimoniales, y los expertos aseguran que es necesario una perspectiva global para luchar contra la extensión del virus en todo el mundo. No basta con vacunar al primer mundo. Es necesario que la vacuna llegue cuanto antes al conjunto de lapoblación mundial. En este sentido, Pfizer ha anunciado recientemente su renuncia a la patente para países en situación de extrema pobreza. Sin duda, una excelente noticia.

Pfizer ha anunciado recientemente su renuncia a la patente para países en situación de extrema pobreza

Periódicos españoles, como ABC, aunque se hicieron eco de estas manifestaciones, restaron su importancia e incluso falsearon los datos de participación, asegurando que tan sólo habían participado en ellas unas 7.000 personas. Los medios locales hablaron de 30.000 participantes, citando fuentes de la Policía, y de hasta 100.000 según los organizadores, sobre 1,8 millones de habitantes que tiene la ciudad austríaca.

Vacunación infantil

Pero los datos de incidencia no avalan, en absoluto, la vacunación infantil masiva en España, según algunos expertos. Tan solo se han registrado 17 fallecimientos de niños menores de 12 años desde que comenzó la pandemia, y sólo se han producido 180 ingresos en UCI de menores, casi todos ellos con patologías previas graves, según las propias cifras de Sanidad.

Los datos de incidencia no avalan, en absoluto, la vacunación infantil masiva en España, según algunos expertos

Desde luego, los pediatras no se ponen de acuerdo con el asunto. Aunque la Agencia Europea del Medicamento recomienda la vacunación desde los 5 a los 12 años de edad, no está del todo claro su conveniencia en todas las regiones europeas de este tipo de tratamientos experimentales. Varios pediatras consultados por el programa de Iker Jiménez, en su edición del pasado día 25 de noviembre, señalaron la no necesidad de inocular la dosis del tratamiento a niños.

Los medios de comunicación inician su estrategia de presión a los no vacunados

Sin embargo, todos esos médicos especialistas recomiendan vacunar sí o sí a niños con patologías previas. La discrepancia pues están en si es ética o no esa vacunación masiva a niños, con las vacunas actuales. Otra cosa serán las vacunas 2.0 en las que ya están trabajando los investigadores y laboratorios, entre ellos Pfizer.

Pasaporte covid

Según el Ministerio de Saidad del Gobierno de España, el certificado covid digital («pasaporte covid») es «un documento que permite viajar entre países de la UE acreditando de forma sencilla que una persona ha sido vacunada contra la Covid-19, se ha recuperado de la enfermedad o tiene una prueba negativa en las últimas 48/72 horas según establezcan los diferentes países. Si no tiene el certificado Covid digital de la UE, puede viajar, pero el proceso de admisión es más lento y se le pueden solicitar medidas adicionales, como test o cuarentenas. Este certificado es sencillo, seguro, fiable y gratuito, y puede disponer de él en formato electrónico o en papel».

Las autoridades parecen empeñadas en implantar el «pasaporte covid». Su eficacia en una población que se encuentra vacunada casi al 90% su eficacia va a resultar muy limitada. Más bien parece una maniobra estética, que no responde a la lógica de los datos.

El propio Fernando Simón, quien ya debería haber presentado su dimisión por mentiroso, duda incluso de la efectividad de implantar el «pasaporte covid»:

De igual forma, tampoco es aceptable que se exija el «pasaporte covid» a ningún ciudadano español o se le pueda forzar de alguna manera a su vacunación. desde luego no con el régimen jurídico actual, y dentro de la Constitución. Debe declararse antes el «Estado de excpeción» y su administración debe´ria ser autorizada para cad caso concreto por un tribunal de justicia; al menos esto es lo que aseguran expertos consultados por TargetOn.

Por tanto, llegado el caso cualquier ciudadano podría negarse a cumplir cualquier tipo de requerimiento de este tipo y podría recurrir incluso a la legítima defensa, para asegurar cualquier tipo de ingerencia externa no deseada contra su propio cuerpo por razones de salud.

Aragón, Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana, Galicia, Islas Baleares y Navarra son las comunidades autónomas donde ya se ha implantado el «pasaporte covid», con autorización judicial. País Vasco ha pedido incluso una nueva declaración de Estado de alarma tras la negativa del TSJPV a la solicitud presentada por el Gobierno de esta comunidad autónoma, que preside el lendakari Iñigo Urkullu.

Estén avalados por la Justicia o no, aquí puedes acceder a toda la información sobre qué comunidades autónomas emiten su propio «pasaporte covid», con validez en todo el teritorio de la Unión Europea.

Conclusiones

Por tanto, como conclusión diríamos sí a la «vacuna» pero no por la fuerza o bajo imposición. Debe, asímismo, desaparecer el llamado «pasaporte covid» y todas las demás medidas que se basen en su presentación. nadie puede ser requerido a mostrarlo ni se debe restringir su movilidad o acceso a ningún lugar, ya sea público o privado por el simple hecho de no poseerlo o no mostrarlo.

La oposición debería, en este sentido, interponer recursos de insconstitucionalidad contra esas resoluciones emitidas por los tribunales superiores de justicia por contravenir gravemente la Constitución, y el defensor del Pueblo debería también intervenir de oficio para plantear su propio recurso ante el Tribunal Constitucional.

Recordemos en este sentido que el Gobierno de Pedro Sánchez ya actuó de forma ilegal al plantear al Congreso los fallidos estados de alarma, además de evadir la acción de control del Parlamento durante seis meses por esta misma razón. Las instituciones deben estar al servicio del ciudadano y actuar conforme a derecho, de lo contrario los ciudadanos tenemos todo el derecho del mundo para oponer resistencia a esas decisiones ilegales e injustas de las autoridades.