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Los hipotecados entre 2012 y 2017 se podrían ahorrar casi 3.000 euros al año si cambian su hipoteca variable a fija

Quienes contrataron una hipoteca variable entonces son los que están sufriendo mayores incrementos en las cuotas mensuales.

La subida del euríbor, que cerró en junio de 2022 en el 0,852%, está afectando mucho a aquellas personas que tienen contratada una hipoteca a tipo variable, ya que están viendo cómo en la revisión (anual o semestral) de sus cuotas, estas suben de forma considerable: hasta casi 190 euros al mes o, lo que es lo mismo, más de 2.000 euros al año si la cuantía de la hipoteca es de 300.000 euros o mayor. Y este encarecimiento parece no tener fin, al menos a corto plazo, ya que el euríbor podría alcanzar pronto niveles superiores al 1% e, incluso, llegar al 2%.

Con estos incrementos en las hipotecas variables, los bancos están recibiendo una avalancha de peticiones de cambio de condiciones por parte de los usuarios, que quieren parar el aumento en sus cuotas modificando el tipo de sus hipotecas de variable a tipo fijo. Esto lo pueden hacer de tres formas: pidiendo una novación (cambiando las condiciones dentro del mismo banco) o con una subrogación o cancelación (cambiando la hipoteca a otro banco que dé mejores condiciones).

“En momentos de subida de tipos como el actual, las hipotecas fijas dan más seguridad; al contrario de lo que pasa en una situación con tipos a la baja o estables, cuando son más convenientes las hipotecas variables”, explica Antonio Gallardo, experto del comparador y asesor hipotecario iAhorro. Aunque, matiza, “los que hayan contratado hipotecas fijas hace diez años están ganando ahora en seguridad, aunque habrán pagado sobrecostes con respecto a las variables”.