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“Las viviendas de uso turístico dinamizan económicamente a otros sectores”

Las empresas de viviendas turísticas reclaman medidas de apoyo al Gobierno.

La irrupción en el mercado de las viviendas de uso turístico supuso un cambio en la oferta de alojamiento que llegó para quedarse como complemento a la hotelera, al igual que la aparición de las compañías low cost hace un cuarto de siglo condicionó el devenir de las grandes compañías aéreas.

Hace ocho años, en 2013, se creo FEVITUR, la Federación Española de Asociaciones de Viviendas y Apartamentos Turísticos, que genera un empleo directo de 15.000 trabajadores, otros 35.000 de forma indirecta y unos ingresos anuales de 6.500 millones de euros.

Su presidente, Tolo Gomila explica que “nuestra federación engloba a 23 asociaciones y representa a unas 186.000 viviendas de uso turístico, que suponen un 33% del total del alojamiento en España, por lo que tenemos una repercusión económica muy importante. Somos la única federación que representa a este subsector y estamos presentes en diferentes estamentos, como el Consejo Nacional Español de Turismo, y estamos representados en todos los entes autonómicos a través de nuestros asociados”, explica Gomila.

Como presidente de FEVITUR, Gomila quedó en shock cuando dio comienzo la pandemia y todo lo que ello significaba, a nivel sanitario, económico y emocional. “Estuve dos semanas así porque era una situación excepcional que jamás habíamos vivido. Pero una vez te recuperas, lo peor fueron los cientos de llamadas de empresarios y propietarios de viviendas de uso turístico absolutamente desesperados. Por muy fuerte que uno sea, es algo que conmueve. Durante una temporada muy larga –y aún hoy– mis últimos pensamientos al acostarme son para esas llamadas que recibo a diario”.

Para Gomila, las primeras medidas adoptadas –Ertes, Icos…– “fueron interesantes en un momento coyuntural corto pero, a día de hoy, son insufucientes. Lo que hicieron los Icos fue poner un aval sobre la mesa, pero en cuanto se produzcan los impagos a los primeros que van a ejecutur judicialmente son a los empresarios. Los concursos de acreedores que nos van a caer encima van a ser tremendos; lo peor desde el punto de vista económico aun no lo hemos visto”. P

or eso desde FEVITUR demandan al Gobierno tres medidas: “Ayudas directas, para regar al tejido empresarial de dinero; una política de contención desde el punto de vista impositivo; y una hoja de ruta sin cambios constantes de criterio, para salir de esta incertidumbre”. Y añade: “Hoy día, que gracias a la vacunación empezamos a ver la luz al final del túnel en cuanto a la pandemia, el principal objetivo debería ser mantener al máximo el tejido empresarial; sino la debacle va a ser espectacular. Como no seamos capaces de arrancar la temporada en destinos vacacionales y con el turismo internacional la situación va a ser muy complicada”.

El presidente de FEVITUR atisba un cambio de modelo turístico. “El 85% de las reservas que nos llegaban a través de canales directos de venta estaban en manos de grandes grupos (Expedia, Priceline…) y va a producirse un cambio importante porque cada vez más se está invirtiendo en comercialización directa y las resevas vacacionales van a ser de menos días. Palanca importante será también la conectividad aérea porque para fletar un avión y traer turistas a un destino debes tener un porcentaje mínimo de ocupación”. Otro factor del cambio es la implantación del teletrabajo: “Llevamos todos conectados a videoconferencias desde hace más de un año y las empresas se están dando cuenta que es algo eficiente, que ha llegado para quedarse y además es barato”.

Saliendo al paso de ciertas críticas hacia su sector, Tolo Gomila pone en valor el papel de las vivienda de uso turístico en la reactivación económica del turismo. “El gasto turístico ha fortalecido nuestra imagen. Según las estadísticas, nuestras viviendas generan un gasto/estancia que es un 23% superior a la del sector hotelero. Además, solo el 33% del coste/estancia de un turista que va a una de nuestras viviendas se destina al alojamiento, el 67% restante va a la oferta terciaria (comercio, restauración, transporte, ocio, cultura). El turista que nos elige es el que más interesa porque riega toda esa cadena de actividad. Las viviendas de uso turístico dinamizan económicamente a otros sectores, y eso es muy positivo. Es por ello que grandes compañías hoteleras (Marriott, Accor… o, en España, Room Mate o Melia) han visto aquí un segmento que es netamente familiar y necesitan proporcionar lo que el mercado reclama”.

El presidente de FEVITUR considera que el turismo doméstico ha sido el que ha ‘salvado’ un poco la situación durante la pandemia, pues el internacional apenas ha existido; y que las viviendas de uso turístico son una palanca potente porque “un establecimiento hotelero requiere de una inversión importante y una ocupación para mantenerse; en cambio nuestras viviendas, que ya están creadas y son de formato individual, pueden generar economía de una manera relativamente rápida. Lo importante es diversificar por nicho y por producto”. Y añade: “La clave no pasa por vender más camas sino experiencias. Tenemos un país fantástico, con una gran oferta. Y ahora que el cliente es más selectivo no se trata de buscar cantidad sino calidad”

Tolo Gomila está a punto de concluir su mandato de cuatro años (en enero de 2022) y en este tiempo ha logrado uno de sus propósitos cuanto llegó a la presidencia: la normalización normativa de esta actividad, que han conseguido casi plenamente. Y de cara al futuro avanza: “En el siguiente mandato, en el que yo no repetiré, los dos grandes retos son superar esta situación, sea como sea; e ir en busca de la excelencia de lo que es nuestra actividad, que es extremadamente generosa desde el punto de vista transversal”, concluye.