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Las grandes organizaciones supranacionales se estrellan con la pandemia del coronavirus

La agenda globalista se estanca ante el avance de la pandemia, que era vista como oportunidad para implantar sus planes.

Todas las organizaciones supranacionales, como la Organización Mundial de la Salud, la Organización de Estados Americanos, la OTAN o incluso la propia Unión Europea, han fracasado en sus respectivas estrategias de lucha contra la pandemia del coronavirus, frente a los intereses de la agenda globalista como la que lidera el multimillonario George Soros.

Y es que estas grandes organizaciones supranacionales están tratando de suplantar las estructuras nacionales, y tratando de super a las estados nacionales, su soberanía y su gobierno, que son el gran freno, junto con la familia y el cristianismo, a los planes de la élite que trata de difuminar estas estructuras para suplantarlas por otras con fines completamente distintos.

Basta recordar el monumental cabreo del líder del Partido del Brexit (Ukip entonces), Nigel Farage, contra el que fuera presidente de la Comisión Europea, Herman van Rompuy. Farage le preguntó públicamente a Van Rompuy: «¿Quién eres?». Ya que no conseguía entender cómo alguien que no ha sido elegido democráticamente por los ciudadanos europeos podía ocupar un puesto tan relevante en una institución como la Comisión. Vean:

Estas nuevas organizaciones supranacionales son también las que están tratando de impulsar lo que se ha venido en llamar el «Gran reseteo» o «Gran reinicio», tal y como lo define el Foro Económico Mundial o Foro de Davos para reconstruir la economía de manera sostenible tras la pandemia del Covid-19, según afirman ellos mismos.

El Brexit o el trumpismo han sido dos de los grandes frenos a los que se ha tenido que enfrentar la agenda globalista.

En este sentido, particularmente memorable fue el discurso de Navidad del primer ministro británico, Boris Johnson, en 2019, en el que destacaba los valores cristianos de la fiesta.

Con la llegada del nuevo presidente estadounidense, Joe Biden, comienza una nueva etapa en su desarrollo. Muchos países de Hispanoamérica están en riesgo, entre ellas Brasil. Y es que la Amazonía «necesita» ser protegida, pasando incluso por encima de la soberanía nacional del propio Brasil. Lo cual supone un nuevo paradigma en las relaciones internacionales.

Pero donde relamente se la jugará Biden es en la estrategia que adoptará con China. Se la jugará dentro de su propio país y se la jugará con sus aliados tradicionales, como Europa. Lo que está claro es que mirará fuertemente las cuestiones medioambientales, regresando al Acuerdo de París, un hecho que limitará el desarollo de la economía doméstica.