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LaborFox lanza su herramienta para luchar contra el desempleo juvenil

Propone dar la vuelta al proceso de contratación, siendo las empresas quienes se acerquen a los candidatos.

Que el mercado laboral español tiene varios problemas, es un hecho comprobado desde hace décadas. Pero cuyas causas no siempre tienen que ver con la legislación laboral, ni con la regulación, sino también con la manera en la que oferta y demanda se encuentran, que no siempre es del modo más eficiente.

“Con una alta rotación y un 40% de paro juvenil, puede parecer que hay ausencia de talento. La realidad es que hay falta de información y escasas opciones para diferenciarse”, analiza Luis Guerrero, cofundador de LaborFox. “La situación actual es insostenible con empresas que no consiguen dar con el candidato adecuado y jóvenes que se dan de bruces al intentar entrar a un mercado laboral cada vez más exigente”.

Muchas empresas están optando por hacer ‘branding’ a la hora de iniciar sus procesos de selección, es decir, hacer un llamamiento masivo de candidatos a la vez que se procura potenciar el atractivo de la empresa. Sin embargo, este tipo de acciones pueden volverse en contra de la calidad de los perfiles encontrados o su compatibilidad con el puesto ofertado. Otro error común es el de tratar de evitar grandes volúmenes de solicitudes aumentando los requisitos de la oferta, como el de la experiencia mínima laboral, lo que en la práctica dificulta mucho el acceso a los perfiles más jóvenes y hace incurrir en contradicciones como pedir perfiles de “senior” para puestos de trabajo de “junior”.

La digitalización es fundamental, pero también ha abierto un nuevo escenario que es el de las solicitudes en masa. “Muchas veces la gente envía su currículum sólo por mandarlo, sin fijarse realmente en los requisitos, haciendo que toda la carga recaiga sobre los departamentos de recursos humanos”, explica Juan Garay, cofundador de LaborFox. Añade que necesitamos rediseñar los procesos de selección tradicionales porque “no tienen sentido en un mundo cada vez más digitalizado, ágil e inmediato. Necesitamos sistemas de clasificación de los perfiles más eficientes y a la altura de las necesidades actuales”.

La revolución de los procesos de selección

LaborFox propone dar la vuelta a los procesos de selección de las empresas de manera integral. El núcleo de su actividad la componen sus pruebas de razonamiento y personalidad profesional: “Es la única plataforma con pruebas abiertas al público que evalúan tanto las ‘soft skills’ (Prueba de Personalidad Profesional) como ‘hard skills’ (Prueba LBFOX Global)”, comentan sus fundadores, que aseguran “son un gran predictor del desempeño futuro del candidato. El mero hecho de hacerlas, sabiendo que están monitorizadas para asegurar su veracidad y que son de larga duración, además de detectar el talento, son un filtro a la motivación que se tiene para conseguir el puesto”.

El objetivo es dar a empresas una herramienta de filtrado que les permita acercarse al talento de manera eficiente, y ahorrando tiempo y dinero. “Damos la oportunidad de destacar el talento por encima de la experiencia, ofreciendo un perfil más completo y analizable, para facilitar la selección desde las primeras fases del proceso”, afirma Luis Guerrero.

La herramienta es un ‘marketplace’ donde candidatos y empresas se unen sin intermediarios. Además, se trata de un sistema que da la vuelta a los procesos de selección tradicionales ya que las empresas encuentran a los candidatos más compatibles a través del buscador y son ellas quienes les invitan a participar en sus procesos de selección.

De igual forma, si han dado con un candidato por otros medios, también pueden dirigirles a las pruebas o incorporarlas como un elemento más de sus procesos de selección y usarlas como complemento a otras herramientas; detectando a aquellos que encajan mejor con el puesto y evitar los fracasos tras la contratación.

Combinando ambas fórmulas, las empresas pueden crear su propia comunidad de talento.

Detección del talento

Las personas tienen mucho más que decir y que aportar que lo que se puede leer en un currículum, siendo posible que ni siquiera sea leído, debido a la gran cantidad de aplicantes que llegan a tener las ofertas de trabajo publicadas en internet.

La sociedad vive una necesidad que debemos solventar cambiando de mentalidad y de modelo. El talento va mucho más allá de la experiencia. El reto es encontrar la fórmula exacta que nos permita elegir a la persona adecuada; aquella con las capacidades de aprendizaje, adaptación y las habilidades concretas que exige un puesto.