fbpx

La vacuna de Moderna logra la aprobación de la FDA estadounidense

La FDA estadounidense emitió el pasado viernes una autorización de emergencia para la vacuna de Moderna contra el Covid-19.

La Administración de Medicamentos y Alimentos («Food and Drug Administration», en inglés o FDA) emitió el pasado viernes una autorización de emergencia para la vacuna de Moderna contra el Covid-19, despejando así el camino para que esta segunda vacuna distribuida en EE.UU.

«Con la disponibilidad de dos vacunas ahora para la prevención de Covid-19, la FDA ha dado otro paso crucial en la lucha contra esta pandemia global que está causando un gran número de hospitalizaciones y muertes en los EE.UU. cada día», dijo el máximo responsable de la FDA, Stephen Hahn.

Entre la vacuna Pfizer/BioNTech, que recibió luz verde la semana pasada, y la vacuna Moderna los funcionarios estadounidenses esperaban tener dosis suficientes para vacunar a 20 millones de personas para finales de año. Sin embargo, algunos estados informaron el jueves que habían recibido menos dosis de las prometidas de la vacuna de este laboratorio.

Ambas vacunas utilizan una plataforma de ARNm para que las células humanas produzcan un componente del SARS-CoV-2, el virus que causa el Covid-19. Ese componente, la proteína de pico del virus, es después utilizado por el sistema inmunológico para generar la protección contra el patógeno. Es un enfoque que está teniendo un uso generalizado en humanos por primera vez. Ambas vacunas también se administran en dos dosis. Así, las dosis de la vacuna Moderna se distribuyen con 28 días de diferencia, mientras que las dosis de la vacuna Pfizer/BioNTech se deberán inocular con 21 días de diferencia.

Además, la vacuna de Moderna se puede almacenar a largo plazo a -4ºC y es estable durante 30 días entre 2°C y 8°C. Por el contrario, la vacuna Pfizer/BioNTech necesita temperaturas de -70°C. Por esta razón, los requisitos de almacenamiento menos estrictos del producto de Moderna pueden aliviar algunos de los desafíos logísticos de la distribución de una vacuna.

La tarea de llevar vacunas delicadas de los fabricantes a los hospitales y pacientes es complicada, algo que tendrá que ampliarse para inmunizar a millones de personas en EE.UU.

La distribución de la vacuna Pfizer/BioNTech ya ha sufrido algunos obstáculos. Los funcionarios estatales informan que sus asignaciones de la vacuna se han reducido repentinamente, mientras que Pfizer dijo que hay millones de dosis de su vacuna que no han sido reclamadas. ¿Dónde están entonces?

Aunque tener una segunda vacuna en el mercado aumenta la cantidad de personas que pueden vacunarse, también podría complicar aún más el proceso de distribución, con más dosis para rastrear, transportar y administrar.

Por esta razón, los funcionarios de Salud pública en EE.UU. están advirtiendo a los destinatarios de las vacunas sobre los posibles efectos secundarios de éstas. Al menos cuatro personas que ya han recibido la vacuna Pfizer/BioNTech han experimentado reacciones alérgicas graves. Si bien los efectos tan graves son muy raros, algunos médicos señalan que las reacciones a estas vacunas pueden ser más intensas que las respuestas a otras inoculaciones.

Según las pautas establecidas por un grupo asesor del Centro de Control de Enfermedades de EE.UU., las primeras personas que recibirán la vacuna Moderna serán las mismas que las de la vacuna Pfizer/BioNTech: trabajadores sanitarios y personal de las residencias de mayores. El Gobierno de EE.UU. ha comprado 100 millones de dosis de cada una de estas vacunas que se entregarán hasta fines de marzo del año que viene.

Sin embargo, mientras tanto Moderna está tratando aún de determinar cuánto dura la protección de su vacuna, qué también es capaz de frenar el contagio de Covid-19 y sus impactos a largo plazo. La compañía dice que monitoreará su grupo de prueba durante dos años más y realizará estudios adicionales entre las personas que reciben la vacuna para obtener respuestas a estas preguntas.