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«La TV tradicional tiene que ofrecer contenidos que atraigan, con cebos y ganchos impactantes»

Entrevistamos a Maria Zabay, presentadora de televisión y escritora, quien comparte con nosotros algunos de sus secretos además de presentar su último libro: "Aislada".

María Zabay es escritora, guionista, conferenciante, directora y presentadora de programas de televisión, y actriz; «aunque mi origen es el Derecho», nos aclara. «Tengo una misión -añade- la de compartir mis conocimientos en comunicación para que la gente pueda potenciar sus habilidades y conseguir sus objetivos». Además, colabora como contertulia en el debate de «La isla de las tentaciones», de Tele 5. En esta entrevista nos desvela algunos de sus secretos.

Escritora, guionista, conferenciante, directora y presentadora de programas de televisión, asesora en comunicación y actriz. Lo tienes todo, pero ¿con qué faceta te identificas más de todas ellas?
Con todas. Las siete me apasionan y son comunicación. Escribir o guionizar es contar historias de una forma íntima, en soledad, sin voz, ni imágenes que refuercen el mensaje. Sólo yo con mis ideas y mis pensamientos, documentándome, pensando, narrando. En cambio, presentar programas de televisión o eventos, ser actriz y asesorar y formar en comunicación para ganar posicionamiento, hablar delante de las cámaras o tener carisma, requiere, además de tener claro el mensaje, proyectar la voz, controlar el tono y dominar el lenguaje corporal para ser convincente.

¿Cuándo empezaste en el mundo de la tele y qué fue lo que más te atrajo de él?¿Crees que ha cambiado mucho la forma de hacer tv en los últimos años? ¿En qué aspectos?
Comencé hace 15 años en TVE2 de Aragón. En aquel momento era directora de una institución cultural que dependía del Gobierno de Aragón y de la Universidad de Zaragoza, pusimos en marcha un programa sobre literatura («El Palacio de la Alegría») y yo formé parte del Consejo de Dirección. Me propusieron ser también presentadora de la sección de novedades editoriales y recuerdo que me entró la risa. Lo hice de forma anecdótica, era algo divertido que realizaba en mis huecos como gerente de la institución cultural. El entonces director de TVE2 me insistía en cada rodaje que tenía un don innato; yo me reía escéptica mientras sentía el gusanillo de la tele. Era algo que realmente me estaba gustando porque plantaba cara a mi, cada vez más leve, timidez, aportaba valor y me divertía.

Desde entonces han pasado unos años (sonríe) y, como es normal, la televisión ha cambiado. Se ha adaptado porque nosotros como sociedad y como individuos hemos sufrido una evolución. Antes la televisión era más pausada. Ahora es dinámica. Se busca la espontaneidad, la frescura y va a un ritmo más trepidante para intentar enganchar, cosa complicada. La gente joven apenas ve la tele y los adultos muy poco. Todos tendemos a los productos a la carta, así que la televisión tradicional tiene que ofrecer contenidos que atraigan, con cebos y ganchos impactantes.

¿Qué estás haciendo actualmente en televisión?
Estoy colaborando con Mediaset, como contertulia en el debate de «La isla de las tentaciones», que se emite los martes por la noche en Tele5.

El Covid-19 también ha afectado enormemente a la celebración de eventos, ¿no es así? ¿Cómo está el sector en este momento?
Casi no hay eventos, los pocos que se organizan son virtuales. Da mucha pena porque lo bonito de una entrega de premios o de una celebración, es el calor de la gente. Tocan tiempos de distancia. El drama es que esto perjudica a mucha gente, no sólo a la empresa que deja de ingresar el dinero de patrocinadores, y a los que guionizamos y presentamos, sino también a los técnicos de iluminación y sonido, a las compañías de catering, azafatas, conductores, marcas de ropa, peluquerías…

«Casi no hay eventos, los pocos que se organizan son virtuales. Da mucha pena porque lo bonito de una entrega de premios o de una celebración, es el calor de la gente. Tocan tiempos de distancia«

Has escrito un libro sobre el Covid-19, titulado «Aislada». ¿De qué trata?
Es una novela de suspense con una cronología rigurosa de los acontecimientos que han parado el mundo a causa del Covid-19 y un manifiesto con un análisis de la gestión de la pandemia, así como de la situación política actual, de la repercusión económica del parón, de la globalización y del estilo de vida y valores tanto de la sociedad como de los individuos que no te dejará indiferente.

Todo esto lo cuento a través de Olivia y Jimmy, dos universitarios madrileños de Erasmus en Venecia, vivirán la expansión del coronavirus hasta que el elevado número de muertos y contagiados obligue a casi todo el planeta a vivir confinado en sus casas.

Pero lo harán separados porque Jimmy viaja a Madrid y la propagación del virus le impide regresar. Desde ese momento, su vida se convertirá en una lucha por llevar a Olivia de vuelta a España, descubrir qué hay detrás del coronavirus y qué está fallando para que las primeras potencias no hayan conseguido frenar esta pandemia.

Son dos universitarios inquietos, con una historia de amor llena de complicidad y conversaciones divertidas. Olivia es una joven muy implicada con el cuidado al planeta. Se reivindica contra la contaminación y se plantea cuestiones esenciales que pueden hacernos pensar mucho a todos. Lo que más me está alegrando es que la gente me dice que le está removiendo por dentro.

¿Cómo surgió la idea de escribirlo?
De la inquietud ante lo que vi que estaba ocurriendo en Italia y que se iba a extender al resto del mundo. Sentí la necesidad de constante (y en parte también la obligación) de escribir para reflejar lo que estamos pasando, darle forma, reflexionar sobre nosotros como individuos, como sociedad; intentar darle un sentido a esta desgracia.

¿Qué te desconcertaba?
Esta pandemia me ha servido para reafirmar lo que ya pensaba y querer compartirlo con todos. De ahí la novela “Aislada” y su manifiesto.
Me desconcertaba la vida de consumismo exhibicionista que llevábamos. Muy pocos vivían hacia dentro y muchos lo hacían hacia fuera. Era la era de las vanidades en la que las cosas parecían tener sentido para ser mostradas, no para ser disfrutadas. Lo importante en la vida es justo lo que es gratis: andar, saltar, correr, abrazar, besar; hay que saborear los momentos y rodearnos de las personas que nos importan porque un día, de repente, pueden no estar; los virus y las pandemias no distinguen razas ni colores; no tratan mejor a los ricos que a los pobres. Todos somos iguales.El virus ha descubierto puntos débiles nefastos de la estructura y la gestión política y económica de los países. La falta de previsión; la dependencia de otras naciones en algo tan básico como es el material sanitario; la incapacidad de hacer protocolos, de actuar con eficiencia.

«Lo importante en la vida es justo lo que es gratis: andar, saltar, correr, abrazar, besar; hay que saborear los momentos y rodearnos de las personas que nos importan«

Has creado «Comunícate by María Zabay», un canal de Youtube con claves para mejorar la comunicación. ¿Cómo surgió la idea?
Porque en nuestro país hay una gran laguna en esta materia. Apenas se forma y, la realidad es que, dependiendo de cómo nos expresemos conseguiremos convencer a los demás de que valemos para algo o no, de que nuestro producto es bueno o no. Llevo muchos años trabajando en comunicación y me hace ilusión compartir todo lo que he aprendido para que la gente pueda mejorar su comunicación gratis, sin moverse de casa, cuando les apetezca o les vaya bien, simplemente entrando en YouTube y visitando el canal.

¿Qué podemos encontrar en “Comunícate, by María Zabay”?
Vídeos respondiendo de forma muy concreta a temas muy específicos, desde ser convincente al hablar, a cómo presentar un mensaje, negociar una subida de sueldo, hacer una entrevista de trabajo, conseguir que te escuchen con atención o cómo perder los nervios en una exposición pública. Cada semana publico un vídeo. Mi objetivo es que quienes vean el canal mejoren su comunicación y consigan alcanzar sus objetivos gracias a ella.

¿Cómo podemos mejorar la comunicación en el ambiente laboral?
No hay una única fórmula mágica; es un compendio de cosas que desarrollo en los vídeos de Youtube y en el libro «Liderar con la palabra», pero haciendo un resumen, muy resumen, de lo clave: trabajar mucho y muy bien para ser valorado por los jefes y los compañeros, aportar ideas, comunicarlas bien, sonreír (a todo el mundo nos gustan las personas que sonríen, que nos dicen buenos días con alegría), hay que dar soluciones a los problemas, no quejarse de ellos y, por supuesto, añadir valor a la empresa y a los compañeros, y hacérselo saber de la manera adecuada.

¿Qué otros proyectos tienes en marcha? ¿Vamos a poder leer próximamente alguno más de tus libros?
Justo estoy terminando de revisar un libro que saldrá en febrero/marzo sobre de dónde venimos y a dónde vamos.