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La política “cero Covid” en la China comunista es “insostenible”, según la OMS

La agencia considera que el país asiático debería “transitar a otra estrategia” y lograr un equilibrio entre las medidas de control y los derechos de la población.

La política de “cero Covid” que están aplicando las autoridades de China ante el último repunte de casos no es sostenible dado los conocimientos actuales sobre el coronavirus, dijo el director de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Creemos que no es sostenible si tenemos en cuenta el comportamiento del virus y lo que anticipamos para el futuro”, sostuvo el doctor Tedros Adhanom Gebreyesus.

“Ahora tenemos buen entendimiento del virus y buenas herramientas. Transitar a otra estrategia sería muy importante. Lo hemos hablado con expertos chinos y hemos indicado que el enfoque no es sostenible y creo que un cambio sería muy importante”, añadió Tedros.

En el marco de la política de «cero-Covid», grandes áreas de población en China están confinadas para acabar con la propagación del coronavirus, incluso si sólo un pequeño número de personas da positivo.

Las medidas en Shanghái han sido especialmente estrictas, y sólo se permite a los residentes salir de los recintos por razones excepcionales, como una emergencia médica. A muchos ni siquiera se les permite salir de la puerta de su casa.

El director de emergencias de la Organización, Michael Ryan, dijo que, dado que China ha logrado mantener un número relativamente bajo de fallecidos, con 15.000 muertos durante la pandemia, es entendible que las autoridades quieran controlar los últimos brotes, pero cualquier política debe tener en consideración los derechos humanos. “Siempre hemos dicho como OMS que hay que lograr un equilibrio entre las medidas de control y el impacto que tienen en la sociedad y en la economía, y que no siempre es una ecuación fácil”, subrayó Ryan.

Aumentan los casos de Covid-19 por las subvariantes

Los casos de Covid-19 han aumentado en más de 50 países, lo que “pone de manifiesto la volatilidad de este virus”, apuntó Tedros.

Ómicron, concretamente BA.4 y BA.5, está impulsando el repunte en Sudáfrica, mientras que BA.2 es la dominante en todo el mundo.

La inmunidad relativamente alta de la población gracias a la vacunación y a las oleadas anteriores está manteniendo las tasas de hospitalización y de mortalidad a un nivel comparativamente bajo respecto a las oleadas anteriores.

“Pero esto no está garantizado en los lugares donde la cobertura de vacunación es baja”, insistió.

La OMS sigue abogando por que todos los países trabajen para conseguir un 70% de vacunación, empezando por inmunizar y reforzar a los más vulnerables.

La cuarta dosis, solo para inmunodeprimidos

Por eso, la OMS considera que los países no deben ofrecer una cuarta dosis de la vacuna a todos los adultos.

«Sabemos que en algunos grupos la inmunidad declina rápidamente. Si uno es mayor o tiene una enfermedad que afecta al sistema inmunitario, si está en tratamiento de esteroides, con medicación para el cáncer o con diabetes severa, entonces el sistema inmunitario no responde bien y una cuarta dosis puede ayudar», explicó la científica jefa de la organización, Soumya Swaminathan. «No hay datos específicos que justifiquen recomendar la cuarta dosis de manera más amplia».

La prioridad, insistió, es hacer llegar las vacunas a aquellos que aún no han recibido las primeras dosis. En Africa, sólo el 15 % de la población está vacunada con dos dosis. En particular, añadió, hay que centrarse en las personas mayores y trabajadores de la sanidad. «En África, solo el 26 % de la población mayor de 60 años está completamente vacunado y esto es muy preocupante porque en cualquier futuro brote, como lo que estamos viendo en algunos países, ese grupo estará en riesgo de desarrollar una enfermedad grave», agregó.