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La patronal de la producción del plástico alerta de la escasez de materias primas y de una subida del precio

La pandemia y el crecimiento de China son las principales causas de la subida del precio y de la escasez de plástico a nivel mundial.

La Asociación Española de Industriales de Plásticos (ANAIP), asociación profesional sin ánimo de lucro que representa a la transformación de plásticos a nivel nacional, ha advertido que el sector de transformación de plásticos va a tener que alargar los plazos de entrega y no hay garantía de poder acceder a las materias primas necesarias para fabricar sus productos y cumplir con sus clientes, lo que puede traducirse en desabastecimiento de productos esenciales como envases de alimentos o productos de higiene y limpieza.

«Esta es la situación que están atravesando las empresas en toda Europa y en España, que ya desde finales de 2020 están sufriendo una escasez de materias primas sin precedentes, así como subidas de precios incluso superiores al 80%», aseguran fuentes de la asociación.

La subida del precio de las materias primas y su escasez afectan a la industria de transformación de toda Europa, y se debe a un cúmulo de circunstancias como la caída de producción de polímeros por la pandemia, el hecho de que China volviera a la senda del crecimiento económico en el segundo semestre de 2020, cambiando el flujo de la demanda de materias primas, o al aumento pronunciado de los costes de transporte y logística. Así lo han comunicado asociaciones de todo el continente como las alemanas KRV e IVK Europe o la asociación europea de transformadores EuPC.

Es decir, el plástico se ha convertido en un problema a nivel internacional que afecta ya no sólo al medio ambiente en zonas de costa de países en vías de desarrollo, sino que también ahora va camino de convertirse en un elemento más de tensión industrial y productiva, al afectar al desarrollo productivo de los países. Es un problema que merece la pena abordar desde un punto de vista global debido a su enorme impacto negativo.

Ese impacto negativo se va a trasladar ahora en forma de desempleo a miles de empresas, que ven así peligrar su sostenibilidad. De hecho, el presidente y el director general de EuPC, Renato Zelcher y Alexandre Dangis, han remitido una carta al comisario de mercado interno de la UE, Thierry Breton y a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en la que explican que la industria europea de transformación de plásticos está haciendo frente a una severa crisis de escasez de materias primas que pone en riesgo la supervivencia de las más de 50.000 empresas del sector en Europa –que todavía se están recuperando de los efectos de la pandemia de la covid-19–, y alertan del posible desabastecimiento de productos esenciales para gran variedad de aplicaciones: desde la industria de la construcción y la automovilística, hasta la farmacéutica y la alimentaria.

La asociación europea solicita en esta carta apoyo financiero adicional a las medidas recogidas en el Plan Europeo de Recuperación para el sector de transformación de plásticos, para garantizar el abastecimiento de productos esenciales y evitar la pérdida de empleos. A corto plazo, pide medidas como la reducción de aranceles o el apoyo económico para aquellas empresas que se vean obligadas a parar líneas de producción por esta circunstancia. Como medidas a largo plazo, señalan la necesidad de reducir la dependencia del mercado europeo de la importación de materias primas, sobre todo de Asia, y revisar los niveles de declaraciones de fuerza mayor en Europa.

En España, la situación es la misma

La falta de materias primas ya está provocando el cierre de líneas de producción en algunas empresas españolas. Según los datos de la encuesta de ANAIP, el 52,8% de las compañías ha sufrido caídas en su producción en el mes de marzo y el 45,3% cree que su producción seguirá cayendo en abril.

Además, pese a que todas las empresas están sufriendo aumentos de precio de sus materias primas que alcanzan e incluso superan el 80%, los fabricantes no están subiendo el precio de sus productos finales en la misma proporción e incluso hay un 20,8% de empresas que no han subido los precios, ya que muchos de sus clientes no permiten grandes subidas y el sector se ve atado de pies y manos. No obstante, estas subidas en el producto afectarán de una forma u otra al bolsillo del consumidor.

Luis Cediel, director general de ANAIP incide en que “las empresas de transformación se encuentran en una situación de tensión desde hace más de tres meses y la mayoría no ve solución a corto plazo”. Casi el 85% de ellas cree que esta crisis tardará en solucionarse todavía entre dos y seis meses y el 11,3% considera que durará más de medio año.

De momento, a día de hoy solo el 22,6% de las empresas cree que tendrá que hacer despidos o plantear un ERTE. En la mayoría de los casos (58,3%) afectaría a menos del 20% de la plantilla. No obstante, si esta situación se mantiene en el tiempo estos datos empeorarán.