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La pandemia saca las vergüenzas del modelo productivo de España. Sólo la restauranción representa el 6,2% del PIB

La pandemia ha hecho que nos fijemos en este tipo de datos, pues somos muchos los que nos preguntamos qué es lo que hace falta para que los bares y restuarantes de toda España cesen su actividad durante la pandemia.

Según los datos del Anuario de la Hostelería de España 2019, presentado por Hostelería de España, el conjunto del sector cerró el año 2018 con una facturación de 123.612 millones de euros, lo que supuso un 6,2% del PIB nacional, un punto porcentual menos de lo que significaba en 2017.

La pandemia ha hecho que nos fijemos en este tipo de datos, pues somos muchos los que nos preguntamos qué es lo que hace falta para que los bares y restuarantes de toda España cesen su actividad durante la pandemia. La explicación es evidente. El elevado peso del sector en el empleo es tan alto que hace inviable que las autoridades se planteen su cierre.

Concretamente, hablamos de 1,7 millones de trabajadores contratados. Para hacernos una idea de cómo se reparten, diremos que de los más de 300.000 establecimientos cerca de 35.000 corresponden al subsector de los alojamientos, mientras que los establecimientos de restauración son los que más representación tienen, con cerca del 90% del total, o lo que es lo mismo, 280.000 locales. De los cuales, 183.000 son bares y el resto restaurantes.

¿Y por qué decimos esto? Pues no parece razonable que en un país como el nuestro, que forma parte del G-8 tenga un peso tan elevado un sector que tiene unas cifras tan pobres en cuanto al nivel de salarios y que sufre una altísima precariedad y temporalidad del empleo.

Veremos a ver de qué manera ha impactado la gestión política del Covid-19 en este sector, y cuántos autónomos consiguen no echar el cierre y reponerse antes las restricciones que se han venido decretando en las diferentes comunidades autómas.

El sector, por su parte, arremete en los tribunales contra esas órdenes dictadas por los Ejecutivos regionales, de un color político y de otro, para defender lo que consideran una actividad como cualquier otra. La última sentencia favorable nos llegaba hace unos días desde Aragón.

Lo que parece razonable es la necesidad de reforzar otros sectores, como el industrial, condenados a tener un peso cada vez menor en el tejido productivo de nuestro país, cosa que no sucede por ejemplo en Alemania, donde es uno de los más pujantes, y que explica en buena medida la beuna salud de la que goza tradicionalmente el gigante alemán.