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La formación financiera. Qué nos diferencia a hombres y mujeres

Presentado un estudio de la app Peaks, que retrata las diferencias que existen entre hombres y mujeres en cuanto a la percepción de su propia formación financiera.

El 61,76 % de las mujeres españolas considera que su educación financiera es mala o muy mala, frente a un 56,44 % de los hombres encuestados, quienes aseguran que sus conocimientos en esta área son buenos o muy buenos.

Según un estudio recientemente publicado por la app Peaks, las mujeres se perciben con una menor formación financiera que los hombres. El estudio también revela que las costumbres financieras y de inversión entre hombres y mujeres son muy diferentes en España.

Por ejemplo, las mujeres aseguran tener más dificultades a la hora de ahorrar. De hecho, el 58% de los encuestados que ahorran menos de 50 euros al mes son mujeres, mientras que más del 60% de los encuestados que consiguen ahorrar entre 500 y 2.000 euros son hombres.

En cuanto a la inversión, la peor parte para los hombres es encontrar plataformas para hacerlo, mientras que ellas se muestran preocupadas por posibles pérdidas. Ellos están dispuestos a invertir durante 10 años o más, mientras que las mujeres prefieren ver beneficios a muy corto plazo, preferiblemente en menos de un año. 

Los datos también sugieren que los hombres españoles planifican mejor su futuro financiero, ya que el 54 % de ellos tiene planificada su jubilación por anticipado, mientras que las mujeres o bien no lo han hecho (54,33 %) o lo están pensando pero aún no se han lanzado a hacerlo (55,32 %).

De hecho, el 56,52 % de los encuestados que aseguran no haber recibido ningún tipo de educación financiera son mujeres, cosa que no ocurre con los varones. 

Las apps de micro-inversión como Peaks son muy útiles para que los ciudadanos se familiaricen poco a poco y de manera intuitiva con la inversión y los conceptos financieros básicos. De este modo, tanto hombres como mujeres pueden tomar las riendas de sus finanzas personales y aprender cómo gestionarlas a largo plazo.

En realidad, hombres y mujeres nos comportamos de manera diferente, lo que posibilita la complementariedad de un sexo con otro.