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La factura de la luz sufrirá cambios a partir de abril

La CNMC ha aplicado un nuevo cambio en la factura de la luz. Las eléctricas se preparan para introducir las novedades.

El sector de la electricidad arranca el año con novedades. La CNMC ha aplicado un nuevo cambio en la factura de la luz. Si ya en 2021 nos sorprendían con la introducción de una nueva tarifa de luz, la denominada 2.0TD, este 2022 lo hacen con la introducción de un nuevo formato en el etiquetado de la factura eléctrica. ¿En qué consiste esta modificación y cuándo se implementará?

Será a partir del próximo mes de abril cuando los cambios se verán reflejados en la factura de la luz de los consumidores. Una modificación que tiene por objetivo informar a los clientes sobre el origen de la energía que usa la comercializadora con la que tengan contratados los servicios, sus emisiones de CO2 al medio ambiente y los residuos radioactivos que genera.

Desde Roams, experto digital en materia energética, hemos analizado cuáles son las principales diferencias con las que nos vamos a encontrar en la factura a partir de abril.

Sobre el origen de la electricidad de la comercializadora, se aplicarán los siguientes cambios:

● El modelo en el que las comercializadoras presentarán estos datos será idéntico, pero luego será cada una de ellas quien lo rellene con sus datos de forma individualizada.
● El diseño será más sencillo y fácil de leer.
● Se reducirá el número de diagramas, pasando de dos a un único diagrama sectorial. En él se reflejarán los porcentajes que la comercializadora ha suministrado de cada fuente de energía a sus clientes en 2021. Por ejemplo, de la energía suministrada por una determinada comercializadora, el 43% procede de renovables, el 6% de carbón; y el 1,7% de fuel/gas, entre otras fuentes. Hasta ahora, además de este diagrama, se incluía un segundo en el que se hacía referencia a la mezcla de producción en el sistema eléctrico a nivel nacional.
● Se incluirá una tabla, también expresada en porcentajes, en la que se compara el mix de la comercializadora con el mix de generación nacional. Algo que ya se venía incorporando.

En cuanto al impacto ambiental de la comercializadora, cabe destacar que, entre todo lo que se mostraba hasta ahora en una factura de la luz, se seguirá incluyendo la etiqueta energética con una escala de A a G, en la que A indica el mínimo impacto ambiental y G el máximo. Pero el diseño será más sencillo con un certificado similar al que ya se muestra a día de hoy en los electrodomésticos; y además se comparará con la media nacional.

Sin embargo, lo que sí se diferenciarán son las unidades en las que se presentarán las emisiones de CO2 equivalente y de residuos radiactivos. Si hasta ahora venía expresado en números decimales, a partir de abril cambiará mostrándose en números enteros con el fin de hacerlo más legible de cara al consumidor.

Otra de las novedades que nos encontraremos es la introducción de un enlace que dirigirá al sitio web de la CNMC en el que se incluirá tanto la normativa como los trámites relacionados con las garantías de origen de la electricidad y su etiquetado.

Por tanto, con estas nuevas medidas lo que se pretende es que el usuario pueda ver de una forma más clara cuáles son las fuentes de producción eléctrica que emplea la comercializadora que tiene contratada. Es decir, de igual manera que podemos saber lo que nos metemos al cuerpo al leer la etiqueta de los alimentos antes de consumirlos, ahora tendremos la oportunidad de saber de dónde procede la energía que consumiremos.