fbpx

La estupidez de las ruedas de prensa en Moncloa, sin periodistas y a través de plasma

La estupidez del Gobierno y de muchos medios de comunicación ha propiciado un caldo de cultivo tóxico entre los informadores de Moncloa.

Desde la declaración del Estado de Alarma, el pasado 14 de marzo, las ruedas de prensa en el Palacio de La Moncloa se celebran sin periodistas. Únicamente, los informadores pueden formular sus preguntas al presidente del Gobierno y demás miembros del Ejecutivo a través de plasma. ¿A qué responde esta estupidez?

Son muchos los periodistas que se preguntan las razones sanitarias que avalan la decisión del Ejecutivo, y no encuentran ninguna explicación satisfactoria a su curiosidad. El secretario de Estado de Comunicación, Miguel Ángel Oliver, es el encargado de filtrar las preguntas. La última aparición pública de este siniestro personaje la presenciamos el pasado lunes 21 de septiembre. En la imagen siguiente le vemos sujetando los papeles del presidente, ante una Isabel Celaá diluida por el peso de la responsabilidad que conlleva el cargo.

Esta imagen muestra un momento de uno de los telediarios del Canal 24 Horas de TVE, en el que vemos a dos miembros del Gobierno compareciendo en rueda de prensa, con los periodistas en la televisión de plasma del fondo.

Pero no es sólo la actuación de Moncloa la que llama la atención. El papel de los medios es muy llamativo también. De hecho, estamos uya acostumbrados a ver crónicas en televisión de periodistas que se paseron en su día por las instalaciones del Hospital del IFEMA de Madrid sin observar ninguna medida de protección (cuando ya era obligatorio el uso de mascarillas), o reportajes en centros de investigación contra el Covid-19, donde la reportera viste un equipo de protección personal de alta seguridad, como hacen los sanitarios en las UCIs actualmente.

A continuación, un fotograma de la pieza de Lorenzo Díaz en Informativos Tele 5, quien fue detectado con fiebre por una de las cámaras de seguridad recién instaladas en el acceso al recinto.

En la imagen de abajo pueden verse a dos periodistas, en este caso de France 24, que nos recuerdan perfectamente a otros informadores de las grandes cadenas de televisión nacionales.

Estas imágenes contrastan con otras en la que hemos visto a los periodistas pasear libremente entre la gente en bares y terrazas. Por ejemplo, aquí vemos a una reportera de La Sexta Noticias informando sobre la última hora de bares y terrazas en Sevilla, donde la vemos sin ningún elemento de protección. Por no llevar, no lleva ni mascarilla. ¿A qué viene entonces tanta protección en el Palacio de La Moncloa, que los periodistas no pueden poner sus pies dentro de su Sala de Prensa?

Sin embargo, los periodistas ya habían manifestado su malestar por no poder hacer preguntas en las ruedas de prensa de Pedro Sánchez mucho antes de que comenzase la pandemia.

Hasta la periodista filosocialista Pepa Bueno se sumó al manifiesto firmado por 300 periodistas en el que reclamaban su derecho de preguntar lo que quisieran al presidente del Gobierno sin sufir la censura previa. Lo nunca visto en democracia o dictadura (pues con Franco estas cosas no pasaban). Las Direcciones de Informativos de las cadenas de televisión y radios nacionales junto con los editores de la prensa nacional simplemente tenían que haber prohibido cubrir estos actos de propaganda del Gobierno; y no lo hicieron.

Sánchez, que había acusado a Mariano Rajoy de esconderse tras el plasma cometió la misma imprudencia. En esta imagen podemos ver a Sánchez cometer su primera imprudencia (cuando todavía no sabía usar la mascarilla).

Sea como fuere, si la prensa es incapaz de realizar su trabajo, sirviendo como poder de contención al poder político, la democracia española se devalúa; pero la credibilidad de los medios se desvanece. Y en esas estamos.