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La energía nuclear, quebradura de cabeza para la Comisión Euopea

La Comisión Europa recibe un informe que reconoce que la nuclear no emite CO2 pero al mismo tiempo afirma que no puede considerarse como "energía verde".

Expertos consultados por la Comisión Europea concluyen que la enegía nuclear no es una energía verde que ayude a la reducción de los gases de efecto invernadero, contrariamente a lo que la Comisión afirmó recientemente, con el enfado de los Ejecutivos como el de Alemania o España, que se posicionaron junto con los ecologistas de Greenpeace.

Esta conclusión es la que se desprende del último informe presentado por el grupo de expertos llamado «Plataforma de Finanzas Sostenibles» o «Platform on Sustainable Finance’s», en inglés. En su respuesta a la Comisión Europea este grupo considera que la energía nuclear, a pesar de reducir las emisiones, no puede considerarse como energía verde: «La energía nuclear ya es parte del sistema energético en transición y tiene emisiones de dióxido de carbono cercanas a cero, pero esto no hace que la actividad sea verde y sostenible para fines de taxonomía». La razón es que las nuevas centrales, si se construyeran, no llegarían a tiempo antes de 2050 para el cumplimiento de los objetivos planteados.

Sin embargo, el informe obvia una parte muy importante de la aportación de la nuclear al mix energético: por un lado, su disponibilidad 24-365, lo que permite garantizar el suministro eléctrico a la población; y por otro, su capacidad para reducir los costes de producción, especialmente en un momento de gran incertidumbre en Europa sobre los riesgos geoestretégicos de su nivel de dependencia con respecto a terceros países como Rusia o Argelia, para el caso del gas natural.

Fuentes de la Comisión Europea han asegurado que sus líderes necesitan “tiempo” para evaluar las “reacciones” a su borrador que trata como sostenibles las inversiones en energía nuclear y gas natural, incluido el informe de su propia plataforma de expertos que rechaza esta calificación. “Presentaremos una propuesta en cuanto podamos. Obviamente, necesitamos un poco de tiempo para analizar las respuestas recibidas”, señaló en una rueda de prensa el portavoz del Ejecutivo comunitario, Eric Mamer.

Tras conocer el informe, la organización ecologista Greenpeace ha pedido a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que retire su propuesta para «salvar el Pacto Verde», que recoge los objetivos de reducción de emisiones de la UE para 2030 y 2050. El mensaje hoy es claro: la nuclear y el gas no son verdes», dijo en un comunicado este grupo de presión, que subrayó que el gas es «una fuente líder en emisiones de gases de efecto invernadero» y que la energía nuclear no puede considerarse sostenible porque «implica riesgos enormes» y «desechos radiactivos incontrolables».