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«Como todas las empresas, nos hemos tenido que adaptar a la nueva situación»

José Manuel García Gavilán, country manager de Blue Prism para España y Portugal nos desvela qué es el Robot Process Automation (RPA).

Blue Prism es una empresa de software que nació en 2001 con el objetivo de optimizar las tareas repetitivas para que los empleados usen su tiempo en tareas de mayor valor añadido. «Somos los creadores del concepto RPA (Robot Process Automation)». Entrevistamos a a José Manuel García Gavilán, country manager de Blue Prism para España y Portugal, quien nos explica cómo durante estos años la tecnología de Blue Prism ha evolucionado permitiendo a las compañías transformar sus negocios de manera muy ágil.

¿En qué sectores trabajan y a qué empresas se dirigen?

Trabajamos en todos los sectores. Debido a nuestra fortaleza en seguridad, cumplimiento normativo y regulación estamos muy presentes en el sector financiero, donde somos líderes, pero también tenemos grandes clientes en el sector energético, retail, servicios, manufacturing, y sector público, entre otros. La tecnología de Blue Prism se adapta a las necesidades del cliente y podemos aportar valor en cualquier industria. En cuanto al tipo o tamaño de empresa, trabajamos con compañías como Repsol o Telefónica, pero también con pequeñas empresas que no pueden hacer grandes inversiones en incrementar su personal y automatizan muchos de sus procesos.

¿Qué aporta su tecnología a las empresas?

Blue Prism, mediante sus trabajadores digitales, puede interactuar con todos los sistemas de una empresa. Nuestros trabajadores digitales son robots de software que ejecutan tareas en los sistemas del cliente igual que lo haría una persona, utilizando las mismas pantallas, los mismos interfaces, de forma que pueden conectarse a todos los sistemas, integrándose con herramientas como SAP o Salesforce. Una vez se le indica al trabajador digital, mediante reglas, qué debe hacer, lo ejecuta aportando la integración entre las aplicaciones y la interacción con las personas. De esta forma, la tecnología de Blue Prism ayuda a ahorrar tiempo y dinero a las compañías facilitando la ejecución de aquellas tareas más repetitivas como completar formularios, extraer datos de documentos, abrir correos, archivos adjuntos, leer y escribir en bases de datos, hacer cálculos, etc. Un trabajador digital de Blue Prism, por ejemplo, puede atender el contact center por la mañana, responder correos de clientes por la tarde y procesar facturas por la noche. Los trabajadores digitales pueden hacer tareas automatizadas en el menor tiempo posible y con la mayor eficiencia, con el consiguiente ahorro de horas de trabajo, y permiten a las personas centrarse en tareas creativas.

«Nuestra tecnología ha sido utilizada por más del 80% del sector financiero. Como ejemplo, una entidad financiera española, en menos de una semana de trabajo, ha sido capaz de implementar la gestión de los créditos ICO a través de nuestra tecnología»

¿En qué se diferencia su oferta de la de otras empresas de RPA?

La propuesta de Blue Prism se diferencia, principalmente, en tres aspectos. El primero de ellos es escalabilidad y gobierno. Para automatizar soluciones que funcionan con un solo proceso pueden encontrarse en el mercado varias soluciones que funcionan bien. La cuestión es que, en muchas ocasiones, es necesario automatizar decenas de procesos que interaccionan entre sí, con interdependencias. En estos casos, si no está resuelta la escalabilidad y el gobierno, la automatización no funciona. En 2007 Blue Prism tuvo que afrontar la difícil decisión de rediseñar el software desde cero, ya que no era posible escalar a centenares de procesos según había nacido. Se cambió toda la arquitectura del software dando lugar a lo que es hoy en día la plataforma de Blue Prism. Nuestros competidores todavía están con el enfoque original que tuvimos en nuestros inicios, y algunos de sus clientes tocan techo. Gracias a nuestra diferencia en escalabilidad y gobierno proponemos soluciones que soportan las necesidades a largo plazo de cualquier compañía. El segundo aspecto en el que nos diferenciamos es la agilidad. Nuestra plataforma es “No Code”, lo que permite crear y reutilizar objetos, manteniendo la seguridad y el control desde la dirección tecnológica, pero permitiendo un rápido despliegue desde el negocio. Al no ser necesario escribir código o tener expertos en RPA, sino expertos en los procesos de negocio, facilitamos que los proyectos se ejecuten en semanas y no en meses. Por último, Blue Prism es líder en seguridad y en cumplimiento normativo. Nuestra arquitectura es centralizada, controlada por IT desde el data center, lo que proporciona una gran transparencia y trazabilidad. Esto permite mostrar a auditores o a cualquier requerimiento de qué manera se ejecutan los procesos, con qué credenciales, y decir, por ejemplo, cómo se ejecutó un proceso hace 4 años, quién lo autorizó, etc.

¿Cuál ha sido el impacto del coronavirus en estos meses para Blue Prism?

Como todas las empresas, nos hemos tenido que adaptar a la nueva situación. Todos hemos trabajado desde casa, y la realidad es que hemos estado muy activos: hemos colaborado con empresas en el área médica, con todo el sector financiero, con la administración, y otros sectores y la tecnología de Blue Prism ha ayudado muchísimo.

¿Qué ha aportado Blue Prism en el escenario del coronavirus?

En marzo lanzamos un programa específico de respuesta a los efectos causados por la pandemia. El objetivo era ayudar a las organizaciones a mantener la continuidad del negocio y prestar asistencia a aquellos que estaban en la primera línea de la emergencia sanitaria. Mediante este programa, Blue Prism donó cientos de trabajadores digitales y miles de horas de servicio para impulsar cerca de 50 proyectos en distintos sectores, ayudando a aliviar el trastorno causado por el coronavirus. La «nueva normalidad» ha puesto en relieve la importancia de los trabajadores digitales en la automatización de las tareas de misión crítica, desde el frente médico hasta el mantenimiento de la estabilidad económica, mediante la automatización de las actividades administrativas de las organizaciones de todos los sectores. En un panorama de crisis en el que las compañías se esfuerzan por recuperarse lo antes posible, la automatización de Blue Prism permite que los empleados se centren en las tareas críticas de mayor valor añadido, incrementando la eficiencia. Los trabajadores digitales pueden ser muy útiles para desbloquear las avalanchas en los procesos de la administración, como gestión de ERTE, procedimientos, expedientes, peticiones, etc.

«España es un país enormemente avanzado en automatización. Hay verdaderas referencias mundiales líderes, como Telefónica o Prosegur. En el caso de Blue Prism, muchísimas empresas y organizaciones usan nuestra tecnología en España»

¿Cuál ha sido su papel en la gestión de los avales ICO?

Nuestra tecnología ha sido utilizada por más del 80% del sector financiero. Como ejemplo, una entidad financiera española, en menos de una semana de trabajo, ha sido capaz de implementar la gestión de los créditos ICO a través de nuestra tecnología. Sin automatización, esto habría sido imposible. Centenares de miles de peticiones, que llegaron todas a la vez, colapsando todo, gestionando informes, documentación, análisis, idas y venidas de información, correos, etc. Con Blue Prism se ha conseguido responder y procesar estos créditos en días, en vez de en meses, y eso ha puesto el crédito en la cuenta de las empresas y la gente que lo necesitaba con urgencia. Es un gran ejemplo de lo que podemos aportar.

¿Han variado sus objetivos para este año?

Se han acelerado. Las empresas y organismos públicos están viendo en la automatización una ventaja, y estamos creciendo. Se han incorporado nuevas personas al equipo en España recientemente, y seguiremos creciendo en el próximo trimestre, al igual que en 2021.

¿Es el mercado español receptivo a la automatización robótica de procesos?

Desde luego. España es un país enormemente avanzado en automatización. Hay verdaderas referencias mundiales líderes, como Telefónica o Prosegur. En el caso de Blue Prism, muchísimas empresas y organizaciones usan nuestra tecnología en España, y contamos con partners tecnológicos, líderes en automatización, que tienen centros de excelencia en España que dan servicios a proyectos en todo el mundo. Ahora mismo España exporta servicios y talento en automatización.

¿Es un buen momento para invertir en la automatización?

Esta crisis está transformando las prioridades de la compañías. Las empresas que ya habían apostado por la automatización están afrontando con más garantías la nueva situación. Los procesos se han acelerado y ahora se necesita agilidad y rapidez para adaptarse rápido, reducir costes y aportar valor con un retorno de la inversión a muy corto plazo. Blue Prism ha demostrado que, en este escenario, puede aportar mucho. Según distintos indicadores, la presencia de la automatización en las empresas va a aumentar notablemente, y Blue Prism está en una buena posición para beneficiarse de este crecimiento.