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Irlanda también suspende la vacunación con la vacuna de AstraZeneca

Las autoridades de varios países no creen a la farmacéutica y suspenden la vacunación de sus nacionales. Irlanda es la última en sumarse.

Por más que las autoridades europeas, a través de la EMA, o bien de la Comisión, quieran tranquilizar a la población, los hechos son contundentes. La vacuna de AstraZeneca provoca trombos en el cuerpo humano y por es razón varios países europeos como Dinamarca, Austria, Bulgaria, Letonia, Estonia, Lituania, Luxemburgo, Italia y ahora Irlanda han suspendido la inoculación del compuesto.

Una vez se ha conocido la decisión de Irlanda, la compañía farmacéutica ha emitido un comunicado con el que trata de tranquilizarnos a todos. «AstraZeneca desea ofrecer su tranquilidad sobre la seguridad de su vacuna COVID-19 basándose en evidencias científicas claras. La seguridad es de suma importancia y la Compañía monitorea continuamente la seguridad de su vacuna», afirma la compañía en un comunicado.

«Una revisión cuidadosa de todos los datos de seguridad disponibles de más de 17 millones de personas vacunadas en la Unión Europea (UE) y el Reino Unido con la vacuna COVID-19 AstraZeneca no ha mostrado evidencia de un mayor riesgo de embolia pulmonar, trombosis venosa profunda (TVP) o trombocitopenia. , en cualquier grupo de edad, género, lote definido o en cualquier país en particular», afirma.

«Hasta ahora, en la UE y el Reino Unido, se han notificado 15 episodios de TVP y 22 episodios de embolia pulmonar entre los que recibieron la vacuna, según el número de casos que ha recibido la empresa hasta el 8 de marzo. Esto es mucho más bajo de lo que se esperaría que ocurriera naturalmente en una población general de este tamaño y es similar en otras vacunas COVID-19 autorizadas. El informe de seguridad mensual se hará público en el sitio web de la Agencia Europea de Medicamentos la semana próxima».

«Además, en los ensayos clínicos, aunque el número de episodios trombóticos fue pequeño, estos fueron menores en el grupo vacunado. Tampoco ha habido evidencia de un aumento del sangrado en más de 60.000 participantes inscritos».

Ann Taylor, directora médica, de AstraZeneca asegura que «alrededor de 17 millones de personas en la UE y el Reino Unido han recibido nuestra vacuna, y el número de casos de coágulos de sangre notificados en este grupo es menor que los cientos de casos que se esperarían entre los población general. La naturaleza de la pandemia ha llevado a una mayor atención en casos individuales y estamos yendo más allá de las prácticas estándar para el monitoreo de la seguridad de los medicamentos autorizados al informar eventos de vacunas, para garantizar la seguridad pública».

Y por si est fuera poco, la compañía afirma que «la seguridad del público siempre será lo primero. La compañía está examinando de cerca este problema, pero la evidencia disponible no confirma que la vacuna sea la causa. Para superar la pandemia, es importante que las personas se vacunen cuando se les invite a hacerlo».

Sea como fuere, el hecho es que la prudencia exige no sólo que los países suspendan la vacunación con este compuesto, sino que se abra una investigación criminal para tratar de determinar si la compañía ha engañado a las autoridades con los resultados que ha ido aportando.

España no ha suspendido todavía la vacunación, siendo las autoridades del Ministerio de Sanidad las responsables de lo que pueda suceder de ahora en adelante, que conocemos los efectos secundarios que la administración del fármaco está provocando entre la población.

La única comunidad autónoma que se ha negado a seguir inoculando a sus habitantes con el compuesto de AstraZeneca ha sido Asturias.