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Gabilondo, el candidato «perfecto» que no va a ganar las próximas elecciones en Madrid

Madrid se ha convertido en objeto de disputa entre la izquierda más radical y los amantes de la libertad.

La Moncloa esá empeñada en influir en los resultados de las próximas elecciones autonómicas de Madrid. Y el método elegido es el de apoyar al candidato socialista Ángel Gabilondo, hermano del periodista Iñaki Gabilondo, quien saltó a la fama en la década de los 90 y 2000 con sus programas radiofónicos en la Cadena SER. Pues bien, el primer Gabilondo, Ángel, que en otra época fue fraile de la congregación del Sagardo Corazón, hablamos de la década de los sesenta y setenta en España, sufrió su propia conversión al socialismo y colgó los hábitos.

Ahora, trata de arrebatarle a Isabel Díaz Ayuso el liderazgo en la Comunidad de Madrid, una empresa que se antoja imposible literalmente, pues la candidata del Partido Popular goza de un enorme respaldo de la gente, que ha venido valorando su gestión política de manera creciente durante los últimos meses, a propósito de la gestión del Covid-19. De ahí, que Pablo Casado la haya propuesto como modelo a seguir al resto de barones populares.

Una santificación, por seguir con la metáfora anterior, que le ha sobrevenido después de sacrificarse martirialmente frente a Sánchez, cuando La Moncloa diseñó su plan para asaltar el Gobierno autonómico de Murcia, sustentado por PP y Cs. Fue en ese momento cuando Díaz Ayuso decisió disolver la Asamblea de Madrid para convocar elecciones de forma inmediata y evitar que algo semejante a lo ocurrido en Murcia pudiera repetirse en Madrid.

La jugada le salió extraordinariamente bien Díaz Ayuso y pilló con el pie cambiado a socialistas y naranjas. de hecho, este movimiento ha desactivado a Ciudadanos en la Comunidad. De hecho, cabe hacernos ahora esta pregunta: ¿Conoce usted a Edmundo Bal? Pues ahí lo tiene, el candidato de Cs no es conocido por nadie, y desde luego nadie se acuerda de Aguado, el instigador de la confabulación con el PSOE, quien llevó a Ayuso finalmente a tener que convocar elecciones en Madrid plena pandemia, incluso contra el criterio inicial del siempre bien impostado Casado, que no se moja ni aunque le llueva encima.

Pues bien, fabricar un candidato nunca es tarea fácil, que se lo digan si no a los genios del marketing político. Y eso es precisamente lo que están tratando de fabricar a toda prisa en el Partido Socialista. Los de Ferraz tratan de hacernos ver que el bueno de Gabilondo, no subirá impuestos (cosa que La Moncloa se encarga siempre de desmentir) y que, en definitiva nos hará la vida más fácil con sus subvenciones (a diestro y siniestro). Sin embargo, ¿quién es Gabilondo?

Esta es casi la misma pregunta que la de Edmundo. Nadie sabe muy bien quién y mucho menos cuál es su plan para dinamizar Madrid y hacer que siga siendo la locomotora económica y cultural de España. Y del resto de candidatos mejor ni hablamos.

Madrid es actualmente el baluarte de la libertad. Madrid es sinónimo de Ayudo, al menos hasta ahora. Veremos a ver que pasa el próximo 4 de mayo, pero todo parece indicar que Ayudo se acerca a la mayoría absoluta, o que tendrá que contar con pocos diputados autonómicos de VOX para llevar a cabo su programa. Madrid será la tumba del sanchismo: el principo del fin.