fbpx

Formación online, el vehículo para crecer como profesional en 2022

La formación online continúa siendo, hoy en día, un pilar fundamental para empresas y empleados de cara al crecimiento profesional y al desarrollo de nuevas habilidades.

La formación online continúa siendo, hoy en día, un pilar fundamental para empresas y empleados de cara al crecimiento profesional y al desarrollo de nuevas habilidades. Con el inicio de la pandemia, las nuevas formas de aprendizaje y las nuevas tecnologías repercutieron tanto en las personas como en las organizaciones, dando lugar a una formación y aprendizaje a través de una pantalla y desde nuestros propios hogares.

Y es que, a pesar de que la formación digital formaba ya parte de nosotros desde mucho antes de la irrupción de la Covid-19, su aceleración e incorporación a todos los escenarios de nuestra vida supuso también un punto de inflexión importante para nuestra sociedad. Nuevos hábitos y formas de trabajo que agilizaron, a pasos agigantados, la digitalización de las empresas y que ahora, más de año y medio después, se muestran más fortalecidos que nunca en nuestra rutina laboral.

Así al menos lo constata un estudio del Instituto de Talento y Profesiones Digitales (TEKDI), en el que se refleja que 9 de cada 10 personas considera que la educación online es todo un hecho y que, sin duda, esta forma de aprendizaje ha venido para quedarse.

La formación online, una apuesta segura para las empresas

Sin embargo, de lo que no hay duda es que la formación online se ha convertido en el presente y futuro de cada vez más empresas. Según el informe de ‘Tendencias de aprendizaje en el entorno laboral en 2022’, de Udemy Business, al considerar el aprendizaje una parte más del flujo de trabajo, se capacita a todos los trabajadores para que tomen las riendas de su experiencia de aprendizaje y descubran nuevas posibilidades tanto a nivel personal como corporativo.

Así, cualquier empresa que tenga como propósito la formación en 2022 constante de sus empleados, se encontrará probablemente con beneficios como:

Desarrollo de la productividad empresarial. Al dominar cada proceso, cada herramienta y cada habilidad necesaria en su día a día laboral, la productividad y eficiencia del trabajador aumenta y, por consiguiente, los beneficios empresariales también experimentan mejoras.

Aumento de la motivación y fidelidad laboral. La fidelidad es el resultado de tener una plantilla laboral motivada y feliz a la hora de realizar sus funciones, y eso da como resultado un mayor compromiso y por lo tanto una mayor retención del talento dentro de la propia empresa.

Fortalecimiento de la rentabilidad empresarial. Aportar las herramientas necesarias para que los empleados puedan formarse y seguir aprendiendo de manera continua otorga a las empresas mejoras en la rentabilidad de su negocio. De hecho, según el estudio de IDC, por cada dólar que se invierte en Udemy Business -la plataforma corporativa de Udemy de formación y enseñanza online líder en el mercado- las empresas pueden llegar a alcanzar un retorno de la inversión del 869% en tan solo tres años.

El auge de las ‘power skills’ y las habilidades duras (o ‘hard sills’)

Debido a esta necesidad por seguir creciendo personal y profesionalmente, el desarrollo de ciertas ‘power skills’ (también conocidas como habilidades blandas) y habilidades tecnológicas en el entorno laboral parece haber cobrado más importancia que nunca, y seguirán siendo de gran relevancia en 2022.

Según el informe ‘Tendencias de aprendizaje en el entorno laboral 2022’ de Udemy Business, en lo que respecta a las habilidades blandas o ‘power skills’, los líderes de aprendizaje y desarrollo y RR. HH. coinciden en que son las que empoderan a los empleados en el trabajo. Les dotan de poder para colaborar, comunicarse de manera eficaz y liderar. Por ello, este año será el último que hablemos de habilidades blandas, y pasarán a denominarse habilidades de poder o ‘power skills’.

Y en lo referido a las habilidades tecnológicas, este mismo informe apunta que las que más augen tendrán de cara al año 2022 serán las relacionadas con la computación en la nube, la ciberseguridad, la ciencia de datos, operaciones de TI y desarrollo de software, evidenciando que la tendencia por lo tecnológico seguirá más presente que nunca.