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Enmudecen los expertos del calentamiento global tras el paso de «Filomena»

El pensamiento progre no tiene argumentos para sostener el calentamiento global.

La tormenta de frío y nieve Filomena que ha atrevsado estos días España ha traido como consecuencia un efectoindeseado para los agoreros del calentamiento global. Los presuntos «expertos» en climatología enmudecen estos días.

Y los pocos que se han atrevido a hablar, como es el caso de Jesús Marcos Gamero es investigador de la Fundación Alternativas y miembro del Grupo de investigación de Sociología del Cambio Climático y Desarrollo Sostenible de la Universidad Carlos III, quien recientemente se despachaba con un artículo de opinión publicado por The Conversation, titulado «¿Está relacionado el temporal de frío y nieve de Filomena con el cambio climático?«.

En su artículo, el investigador de la Universidad más progre de España afirmaba cosas como que las afirmaciones negacionistas sobre le cmabio climático «responden a un patrón que tiende a centrarse en pequeñas piezas del rompecabezas, mientras se omite hablar y explicar una visión más amplia, que es sobre la que la ciencia del cambio climático lleva décadas trabajando».

Es la tesis que han defendido la mayoría de «expertos» fieles creyentes en la teoría del cambio climático. Y es que se trata de eso, de una teoría. Una teoría que vendría a establecer una serie de modelos, donde se aplicaría la matemática al estudio del clima, tratando de entender la evolución de este en una escala macro.

Según ellos, el fenómeno llamado Filomena es una gota dentro de un océano. Una excpeción dentro de lo que ellos han establecido como «norma». Sin embargo, la realidad es muy distinta. Pues el estudio del clima apenas tiene dos siglos de antiguedad, que es cuando comenzaron a hacerse mediciones de la temperatura en la corteza terrestre.

Si aceptamos que «Filomena» es una excpeción, la subida de temperaturas en los dos últimos siglos, de apensas un grado centígrado, no dejaría de ser otra excpeción. Una gota dentro de otra gota. La realidad es que desconocemos cómo se ha comprtado el clima en los últimos 1.000 años, como para proyectar modelos sobre el cambio de temperaturas en millones de años y encima a escala planetaria. Sencillamente, estos argumentos no se sostienen.