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“No hay ninguna apuesta tan clara como el oro físico”

Marina Gloria lleva más de una década en el mercado del oro. Un mercado que está en crecimiento, nos explica en esta entrevista. "Generaciones como los millennials han desarrollado un gusto por lo vintage y por el oro como símbolo de la verdad intrínseca de las cosas".

Marina Gloria lleva más de una década en el mercado del oro. Y se ha propuesto extender la cultura de este metal precioso para que España se parezca a Alemania, donde un setenta por ciento de los ahorradores guarda su ahorro en forma de oro físico. Marina creó Kremar. Kremar tiene su sede central en Londres. La segunda en Madrid. Venden oro físico. Entre sus clientes hay inversores que compran kilos de oro, y otros que invierten doscientos euros al mes para crear un patrimonio de ahorro. Dominan un sector anticíclico: en las crisis el oro se vende más porque aumenta siempre su valor de mercado. Como ahora. La fiebre del oro ha disparado su precio por encima de los 1.900 dólares la onza. La tienda online de Kremar ha duplicado sus ventas en pocas semanas.

¿Por qué sube el oro?

Por muchas razones. Primero porque en tiempos de crisis es un refugio estable para los ahorros. Siempre ha sido así. El oro es un bien tangible de valor intrínseco. Se puede convertir en liquidez de forma inmediata, cotiza todos los días, nunca suspende pagos, y a largo plazo siempre crece su valor. No hay nada más seguro.

¿Es buen momento para invertir, con el precio en continuo crecimiento?

Yo creo que en este momento no hay ninguna apuesta tan clara.  Esta misma idea la leí este fin de semana en un reportaje de Finantial Times. Lo decía Joe Foster, que es  gestor de fondos de VanEck en Nueva York. ¿Qué va a pasar con el oro ahora que ha llegado a los 1.900 dólares la onza? Sencillamente, va a seguir creciendo, va a seguir ganando valor, va a seguir dando rentabilidad a muchas familias, y seguridad a sus ahorros.

¿Y cuáles son las razones concretas de mercado para que esto ocurra?

Porque el dólar está débil, las grandes monedas están perdiendo valor por el aumento de la liquidez en las economías occidentales, y porque la segunda oleada de coronavirus demuestra que la recuperación va a ser más lenta de lo que algunos optimistas pensaban. Todo esto es lo que está empujando al oro hacia arriba. Bank of America estima que en 2021 la onza de oro llegará  a los 3.000 dólares.  El oro, en lo que va de año, ha subido un 25% su valor. No hay ninguna inversión que de más rentabilidad y mayor seguridad a tus ahorros.

«Generaciones como los millennials han desarrollado un gusto por lo vintage y por el oro como símbolo de la verdad intrínseca de las cosas»

Tenemos la idea de que esta es una inversión para ricos

Nada más lejos de la realidad. En oro invierten las grandes fortunas, sin duda. Pero también muchos pequeños ahorradores. Todo el que busca seguridad, estabilidad y rentabilidad. En Kremar tenemos inversores que compran varios lingotes de una vez, pero tenemos también personas que invierten cada mes doscientos euros en la compra de una moneda de oro. Buscan rentabilidad a largo plazo.

Por si vienen tiempos difíciles

Que en la vida siempre llegan. Mire, hay familias que pagarán la matrícula de la universidad de sus hijos gracias a que un día comenzaron a poner sus ahorros  en oro y hoy tienen un metal que ha duplicado su valor. O empresarios que han pagado nóminas en abril o en mayo gracias a que un día pusieron su exceso de liquidez en forma de oro para prevenir momentos complicados, como los que estamos pasando.

¿Tiene clientes millenials?

Pues es curioso, porque el oro ha pasado por épocas en las que no estaba “de moda”. Quizá eran épocas de una gran bonanza económica. Pero el oro es, ha sido y lo será siempre  símbolo de la pureza y eso hace que generaciones como los millennials y otros grupos sociales hayan desarrollado un gusto por lo vintage y por el oro como símbolo de la verdad intrínseca de las cosas. Eso favorece su predilección por las cosas auténticas. Y eso hace también que los jóvenes se estén acercando cada vez más al oro como un valor de inversión, y que la media de edad de los compradores de monedas y lingotes esté descendiendo.

¿Cómo fomenta su marca la cultura del oro?

Con mucho trabajo, mucha paciencia y mucho tiempo dedicado a nuestros clientes. Ponemos mucho esfuerzo no solo en vender y comprar oro sino también en explicar las garantías y la enorme seguridad que tiene un comprador cuando convierte sus ahorros en oro certificado. Siempre digo que nuestra misión no solo es vender oro, sino sobre todo es hacer que los sueños de nuestros clientes, sus deseos de seguridad y de rentabilidad se cumplan. Cuando sabes que eso es lo que tienes  entre manos, tu responsabilidad es mucho mayor, y la atención que dispensas a tus clientes es exquisita. Siempre damos un trato personalizado y nos gusta tratar en persona con nuestros clientes porque cada persona es un mundo apasionante.