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El papel de los servicios de espionaje españoles en la primera guerra moderna

La Guerra de Jenkins enfrentó a Inglaterra y España desde 1739 a 1748 en la zona del Caribe y supuso la irrupción de los servicios de inteligencia en la primera guerra moderna.

La Guerra de Jenkins o Guerra del Asiento, enfrentó a Inglaterra y España desde 1739 a 1748 en la zona del Caribe. Fue, por tanto, una guerra global: al desarrollarse en un escenario distinto al europeo, con una gran cantidad de medios y al empleo de gran cantidad de estrategias. Se dice por estos motivos, que fue la primera guerra moderna.

Un conflicto con nombre propio

El nombre del conflicto proviene del motivo que la generó. En 1731, el guardacostas español “La Isabela” apresó a un corsario inglés, cuyo capitán, un tal Fandiño, se enfrentó al inglés Robert Jenkins. El capitán español apresó al pirata inglés, lo ató al mástil de su embarcación y le cortó una oreja mientras decía: “Ve y di a tu rey que lo mismo le haré, si a lo mismo se atreve”.

“Ve y di a tu rey que lo mismo le haré, si a lo mismo se atreve”.

Después de lo ocurrido y ya puesto en libertad, el capitán tardó en reportar seis años al Parlamento británico el incidente de su oreja, un hecho que fue tomado como excusa y que sirvió a los ingleses como detonante del conflicto con la corona española, al negarse ésta a ofrecer compensanción alguna a Inglaterra por el suceso.

La diplomcia española trabajó con ahínco para evitar el conflicto armado con el rey Jorge II de Inglaterra, pero finalmente esto no fue posible. Y es que los ingleses querían heredar el imperio español y estaban indignados por la labor de las patrulleras españolas en las costas americanas para luchar contra el contrabando.

Impacto internacional

Desde 1742 la guerra afectó también a la cuestión sucesoria en Austria y finalizó prácticamente en tablas, pero se consideró que Inglaterra perdió el conflicto al no lograr el principal de sus objetivos: la libertad de comercio y de navegación en América. De ahí que, cuando se puso fin al conflicto, se volvió al statu quo ante bellum, es decir, al estado en que las cosas estaban antes de la guerra.

Pero la batalla más conocida de esta contienda fue la de Cartagena de Indias, donde los ingleses perdieron buena parte de su flota en 1741, debido a la labor de los servicios de espionaje españoles, que habían conseguido infiltrase en los centros de decisión enemigos al más alto nivel; lo que permitió a la armada española adelantarse en el segundo y tercer ataque perpetrado en esta plaza. Blas de Lezo fue el artífice de semejante victoria.

Los ingleses perdieron buena parte de su flota en 1741, debido a la labor de los servicios de espionaje españoles, que habían conseguido introducir varios infiltrados en Londres

Los españoles accedieron así información muy relevante que les permitió adelantarse a los movimientos de la Royal Navy.

Por último, cabe destacar cómo este conflicto fue percibido por la población del Caribe. De hecho, la guerra se llamó la “Guerra de Italia”, como un asunto propiamente europeo que en nada les afectaba a ellos.

El conflicto acabó con la firma de la Paz de Aquisgrán en 1748, con condiciones favorables para España, lo que permitió que España continuara controlando sus dominios en América.

IntereconomíaTV editó en 2018 este vídeo que muestra muy bien el desarrollo del conflicto, con un pequeño debate posterior, que resulta interesante.