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El mundo, inerme ante los nuevos misiles hipersónicos de China

El mundo, inerme ante los nuevos misiles hipersónicos de China

China habría desarrollado un nuevo misil hipersónico con capacidad nuclear que convertiría a EE.UU. en una presa fácil.

El Congreso de los EE.UU. ha aprobado una ley que tiene como finalidad obligar a distintas agencias nacionales de inteligencia y militares a reportar semestralmente, de forma concreta, sobre distintos fenómenos que vienen registrando en su espacio aéreo. Incluso ha dado órdenes a los militares y hasta la nasa de que reporten cualquier fenómeno en los cielos o en las profundidades del océano por extraño que pueda parecer.

China y Rusia encanbezan actualmente la carrera por el control armamentístico mundial, dejando atrás a EE.UU. en la carrera por el control de la geopolítica estratégica militar. Las nuevas armas hipersónicas dejarían a EE.UU. indefenso ante un posible ataque, pues lo dejaría sin tiempo de reacción para lanzar cualquier tipo de contrataque.

El diario estadounidense Financial Times ha revelado que China habría realizado una segunda prueba desde que el paaod mes de julio lanzara el primer cohete de estas características. Los cohetes tienen capacidad nuclear, lo que ha disparado todas las alarmas en Washington. China por su parte lo niega.

Al parecer este nuevo cohete desafía las leyes de la física, según el coronel Pedro Baños, experto en geopolítica y colaborador habitual del programa de televisión Horizonte, que emite cada semana Cuatro Televisión.

Según informó recientemente el diario La Razón, las nuevas revelaciones apuntan a que la prueba con el misil hipersónico incluyó el lanzamiento de un proyectil separado que fue disparado y que cayó al Mar de China Meridional sin un objetivo aparente, lo cual desconcierta aún más tanto a las autoridades estadounidenses como a las rusas, que siguen sin conocer exactamente cómo Pekín alcanzó ese nivel de avance tecnológico y cuál era el objetivo real del lanzamiento.

Al parecer nos encontramos en un momento decisivo donde las tres superpotencias: China, Rusia y EE.UU. estarían midiendo sus fuerzas en el desarrollo militar. Todas ellas gastan ingentes cantidades de sus presupuestos en este tipo de desarrollos que nada bueno presagian, ya que una segunda escalada armamentísitica estaría ya en marcha.