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El Gobierno entra al trapo a la polémica de los youtubers con Hacienda

El Gobierno defiende lo indefendible: que el ciudadano contribuya con sus impuestos sin darle nada a cambio.

Que Hacienda no somos todos, ya lo sabemos. De la misma manera que sabemos que el Gobierno no gobierna para todos o que no todos somos iguales ante la ley. Y lo sabemos a pesar de los mantras que constantemente lanza la propaganda prosistema. Después de la lluvia de millones (hasta 112, según el BOE) con la que el Gobierno ha regado las maltrechas arcas de los medios de comunicación del régimen, llegó la polémica de los youtubers y Hacienda. Ahora Montero entra al trapo defendiendo lo que es suyo.

El Rubios se cansó, como muchos, y se marchó a vivir a Andorra, pues es un luar que trata bastante mejor al contribuyente que el sistema español. Y una vez trascendió su decisión (libre y voluntaria de vivir, como cualquiera, en el lugar que uno elija) muchos se lanzaron a recprocharle que se marchara para no pagar tantos impuestos a Hacienda.

Otros muchos youtubers salieron en su defensa, acusando al Estado español de no respetar la justicia y devolver, con reciprocidad, las elevadísimas cantidades de dinero que pagamos los contribuyentes en servicios públicos que realmente mejoren y hagan más fácil la vida del españolito medio. O dicho de otra manera, que estamos cansados de contribuir a llenarles los bolsillos a los políticos, muchos de ellos corruptos.

Gracias a esta polémica, cientos de miles de jóvenes españoles están despertando a la realidad. Con tasas de desempleo juvenil cercanas al 50%, muy por encima de la media de los países de la Unión Europea, los jóvenes se han enterado de que Hacienda no hace sino robarnos. Literlamente. Y todo ello por obra y gracia del Rubius. No tenemos palabras para agradecer que les haya abierto los ojos.

Pues bien, la actual portavoz del Gobierno socialcomunista y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, se ha referido a los youtubers que trasladan su domicilio a Andorra (en clara alusión al Rubius) con el objetivo de pagar menos impuestos al advertir que “si somos solidarios con nuestros compatriotas, si queremos que el Estado del bienestar sea uno de los principios y señas de identidad de España, todos y cada uno de nosotros tenemos que contribuir con nuestras obligaciones”.

Cosa que no es verdad. Si queremos ser justos de verdad, debemos exigir que el Estado contribuya, en una medida proporcionada, al bienestar de sus ciudadanos. Los políticos, como el Estado, están a nuestro servicio (o deberían estarlo) y no hacerlo es una anomalía democrática. Y los que defienden una anomalía, como es el caso de la ministra de Hacienda, ya se sabe también lo que son.