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El descanso de las personas mayores, el más afectado por el cambio de hora

Los expertos de Tempur Sealy señalan que las personas de edad pueden tardar hasta dos semanas en adaptarse al horario de verano.

Los expertos de Tempur indican que las personas mayores son las que van a verse más afectadas por el cambio de hora. Para evitar trastornos en el sueño, especialmente en las personas de más edad, desde Tempur Sealy aconsejan mantener los horarios y destacan la importancia de contar con un buen equipo de descanso.

“Las personas de más edad se ven más afectadas por las alteraciones en los ritmos de vida, ya que en ellos disminuye la producción natural de melatonina, y pueden tardar hasta dos semanas en adaptarse al nuevo horario y volver a su sueño habitual”, señalan los especialistas en descanso de Tempur Sealy. La melatonina es una hormona que se encuentra de forma natural en nuestro organismo cuya función es regular el reloj biológico. La secreción de melatonina se ve afectada por la luz, aumentando la producción por la noche y facilitando así conciliar el sueño, y disminuyendo con la luminosidad, haciendo que nos despertemos. En las personas mayores, está regulación se ve afectada y dificulta que adapten su sueño a un nuevo horario.

El horario de verano viene acompañado del aumento de la luminosidad y de las temperaturas propio de la primavera, alterando los ritmos biológicos. Junto a los mayores, los niños son los que más tardan en acostumbrarse al cambio, ya que su ciclo de sueño aún es inmaduro. Para los jóvenes y adultos, ajustarse al nuevo horario no tiene por qué producir grandes trastornos, más allá de una ligera sensación de fatiga y cansancio que puede durar dos o tres días.

Para evitar alteraciones en el descanso es fundamental mantener las rutinas y dormir en un colchón de calidad y con una buena almohada, que proporcionen a nuestro cuerpo el mejor soporte. Además, los expertos insisten en la necesidad de desconectarse de móviles y otros dispositivos al menos una hora antes de irse a dormir.