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EE.UU. aplicará la tercera dosis de la vacuna a sectores concretos de la población y Europa podría serguir sus pasos

Las agencias estadounidenses han elevado ya su recomendación a la Casa Blanca. La prioridad será administrar la tercera dosis sólo a determinados grupos de población más vulnerables al virus.

La Administración Biden ha dado luz verde a la tercera dosis de la vacuna de Pfizer, pero no se beneficiarán de ella el conjunto de la población sino que de momento inyectarán la solución a sectores muy concretos de la población, debido a la escasez de dosis en el mercado. Europa podría seguir los pasos de los americanos.

De hecho la autorización de la Casa Blanca a la tercera dosis viene motivada por informes favorables de la FDA y el CDC, que sin embargo, se han mostrado reticentes a hacer extensiva la tercera dosis de la vacuna de Pfizer al conjunto de la población.

Sin embargo, la farmacéutica Pfizer elevó a las autoridades estadonidenses otra recomendación. Aprobar la dosis de refuerzo para todos los estadounidenses mayores de 16 años que habían recibido su vacuna. Sin embargo, los asesores científicos de la FDA estadounidense se opusieron y en cambio recomendaron una aprobación más limitada a la Casa Blanca.

Los expertos aconsejan que esta tercera dosis se inocule tras los seis primeros meses después de la segunda, a los siguientes grupos:

  • Todas las personas mayores de 65 años y todos los residentes de hogares de ancianos que recibieron la vacuna Pfizer.
  • Las personas más jóvenes que recibieron la vacuna Pfizer y tienen afecciones médicas que aumentan el riesgo de síntomas graves de Covid-19 (que podrían incluir cáncer, diabetes, afecciones cardíacas, etc.)
  • Personas más jóvenes que recibieron la vacuna Pfizer y cuya ocupación los pone en mayor riesgo de contraer una infección grave por Covid-19.

Moderna ha señalado que también cree que puede ser necesario un refuerzo para las personas que recibieron su vacuna. La vacuna de Johnson & Johnson siempre fue algo menos efectiva que las inyecciones de Moderna y Pfizer, y datos recientes confirmaron su menor efectividad contra la hospitalización. Está por ver qué pasará con los pacientes que recibieron las primeras dosis de esos laboratorios.

Lo que es un hecho es que las vacunas han perdido efectividad ante las nuevas variantes del virus, pero siguen siendo la mejor arma para luchar contra la extensión del Covid-19, al menos de momento.

El anuncio lo ha hecho el propio Biden así: