fbpx

Conoce los trucos para hipotecarse mejor a la hora de adquirir una segunda vivienda

Trioteca lanza una guía práctica con los imprescindibles para hipotecarse para una segunda vivienda y evitar sorpresas.

Trioteca, la plataforma digital que acompaña al usuario en todo el camino hipotecario, ha lanzado la guía práctica “Hipotecarse para adquirir una vivienda para las vacaciones: los imprescindibles para no llevarte sorpresas”.

La guía que explica de forma didáctica cuáles son las diferencias entre una hipoteca de vivienda habitual y una segunda vivienda, por qué los requisitos de los bancos son más exigentes para las hipotecas de segunda vivienda y todos los factores a tener en cuenta a la hora de plantearse comprar una segunda vivienda y conseguir las mejores condiciones en la hipoteca.

Según datos de Trioteca, los solicitantes de una hipoteca para segunda vivienda se interesan por inmuebles de más de 166.000 euros de media, con hipotecas por valor nominal de casi 110.000 euros. El perfil de los hipotecados para segunda vivienda tiene 39 años, unos ingresos medios de 3.909 euros mensuales, es asalariado y adquiere viviendas de segunda mano (en un 66,95% de los casos).

Más exigencias para obtener hipotecas para segunda vivienda

La segunda vivienda se adquiere cuando ya se dispone de otra vivienda y su uso suele destinarse a las vacaciones o fines de semana.

A la hora de conceder una hipoteca para segunda vivienda, las entidades bancarias son más exigentes que para una hipoteca para domicilio habitual, porque consideran que si una familia atraviesa un periodo de dificultades económicas es probable que afronte la cuota de la hipoteca para la vivienda habitual y deje de abonar la de la segunda vivienda.

Por este motivo, en hipotecas para segundas viviendas las entidades bancarias financian entre un 60% y 70% del valor de tasación del inmueble, a diferencia del 80% de financiación para la hipoteca de la primera vivienda.

Por ello, la cantidad de ahorro necesaria es mayor, al tener que aportar al menos el 50% del valor de tasación del inmueble (en función de la comunidad autónoma), a diferencia del 30% recomendado para la hipoteca de la vivienda habitual.

Los plazos de devolución de la hipoteca para segunda vivienda son más cortos que en las hipotecas de vivienda habitual, de entre 20 y 25 años, lo que supone cuotas mensuales más altas.

La guía de Trioteca detalla todos los requisitos de los bancos en la concesión de una hipoteca para segunda vivienda: contar con un nivel de ingresos altos, tener un trabajo estable, disponer de ahorros y aportar garantías adicionales.

La guía también ofrece los puntos clave para hipotecarse con las mejores condiciones y sin sorpresas.

Te ofrecemos ahora las ocho recomendaciones de Trioteca para hipotecarse mejor a la hora de adquirir una segunda vivienda:

  • Buscar y comparar con una plataforma digital: usar la tecnología de plataformas como Trioteca y sus motores de búsqueda para rastrear y comparar toda la oferta hipotecaria del mercado sin salir de casa y encontrar la que mejor se ajuste a las condiciones.
  • Calcular el presupuesto para la hipoteca: Analizar las finanzas personales para saber cuánto dinero se puede destinar a pagar la cuota mensual de la hipoteca. Hay que tener en cuenta que, a pesar de no ser la primera vivienda, hay muchos gastos asociados (luz, gas, internet, gastos de comunidad, impuestos, etc).
  • Reducir el porcentaje de financiación: Cuantos más ahorros se aporten y menos financiación se solicite, mayor serán las posibilidades de que las entidades bancarias concedan la hipoteca para la segunda vivienda. De esta forma también se conseguirán mejores condiciones de la hipoteca y se reducirá la una cuota mensual durante todo el proceso hipotecario.
  • Fijarse en la TAE más que en el TIN: Para saber el coste real de una hipoteca hay que fijarse en la TAE (Tasa Anual Equivalente), indicador que incluye todos los gastos adicionales (duración, intereses, gastos, comisiones bancarias, productos contratados…). A una TAE inferior, menor será la cuota mensual.
  • Elegir entre un tipo de interés fijo o variable: El tipo variable varía en función de la fluctuación del Euríbor, que actualmente está en positivo, por lo que puede incrementar la cuota, mientras que el tipo de interés fijo es más conservador en el tiempo e implica pagar siempre la misma cuota.
  • Ajustar los plazos de devolución: Cuanto más largo sea el periodo de devolución de la hipoteca, más intereses pagarán a largo plazo. Acortar la duración del préstamo es una opción para acabar pagando menos intereses.
  • Vigilar las bonificaciones: Las entidades bancarias ofrecen una reducción del TIN al contratar bonificaciones. La más habitual es domiciliar la nómina y no comporta un coste asociado, pero hay otras bonificaciones con coste, como un seguro de hogar -aunque inicialmente ayuda a rebajar el tipo de interés en el TIN, es un coste que se acaba reflejando en el TAE.-.
  • No firmar arras sin revisar bien las condiciones de la vivienda: Antes de formalizar un contrato de arras o una reserva, y con el fin de evitar sorpresas, es clave asegurarse de que la vivienda está en correctas condiciones. También es recomendable solicitar el informe jurídico-técnico del inmueble para tener conocimiento de su realidad jurídica.