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Cómo organizarse en el teletrabajo

El teletrabajo requiere de ciertas rutinas, aunque todas las tareas se hagan desde casa.

La pandemia ha obligado a cientos de personas a tener que teletrabajar. Sin embargo, el teletrabajo también requiere de ciertas rutinas, aunque todas las tareas se hagan desde casa. 

Uno de los consejos más comunes en estas situaciones es el de vestirse. Es una creencia muy extendida aquella que dice que el trabajador que teletrabaja está todo el día en pijama. El pijama puede ser muy cómodo, pero llevarlo puesto todo el día podría tentarte a volver a la cama o al sofá. En ese sentido, es importante seguir haciendo la rutina diaria como se haría normalmente, aunque el empleado no se desplace físicamente a la oficina. 

Por otro lado, hay que procurar dedicar un espacio de la casa al trabajo. Habilitar un espacio específico para trabajar es esencial para evitar distracciones y mejorar la concentración. Lo ideal sería tener una habitación separada en la que poder cerrar la puerta y así indicar a la otra persona con la que compartes piso que estás trabajando. 

No hay que olvidarse de mantener los horarios habituales. Pese a estar en casa es muy fácil sucumbir a los 10 minutos extra de cama. Se trata de un hábito demasiado fácil de adoptar cuando se trabaja desde casa, pero es preferible no hacerlo y mantener la rutina de siempre. 

La actitud que se adopta ante la necesidad de trabajar desde casa es muy importante. Eso puede afectar a la productividad de la persona. Cuando se está fuera de la oficina es más importante que nunca establecer horarios específicos y cumplirlos. Una forma de mantenerse enfocado es crear bloques de tiempo. Por ejemplo, se puede destinar a mirar el correo electrónico a primera y última hora del día. Las llamadas que se tengan que hacer se pueden realizar en el periodo de tiempo en el que se esté más activo. 

También ayuda mucho durante el teletrabajo marcarse objetivos del día a día y tacharlos a menudo para dar un impulso extra a la motivación. 

No hay que olvidar limitar las distracciones del hogar y centrarse en el trabajo diario durante la jornada laboral.