fbpx

Circoolar, pioneros en diseñar y confeccionar textil laboral bajo los principios de la economía circular

Circoolar nace a finales de 2019 de la mano de Celina Tamagnini y Luis Ribó, dos emprendedores que nos cuentan en qué consiste su proyecto eco.

Circoolar nace a finales de 2019 de la mano de Celina Tamagnini, cofundadora y desarrollo producto/negocio y Luis Ribó, cofundador y Mkt y comercial. Luis es un visionario del mundo de la sostenibilidad. De hecho, hace más de 12 años decidió dejar su cargo directivo en Tiempo BBDO -una de las agencias de comunicación referentes a nivel mundial- para dedicarse al mundo de la sostenibilidad, responsabilidad social y marcas activistas en varias consultoras sociales, creando la suya propia. Celina es emprendedora desde muy joven cuando decidió cruzar el charco desde su Argentina natal para crearse un nuevo futuro: la aventura de buscarse la vida en Inglaterra, la experiencia de crear y desarrollar la sede de una de las agencias de comunicación referentes a nivel mundial en Lisboa y la seniority de haber formado parte del equipo de comunicación y sostenibilidad de una empresa multinacional referente como es PepsiCo España. Su inquietud y voluntad de impacto le llevaron a crear Circoolar, un proyecto al que Luis se vinculó desde el minuto cero motivado por su propósito e impacto social y medioambiental. Precisamente por no tener una visión sesgada del sector textil y por su capacidad de pensar out of the box, sumado a su inquietud y voluntad de contribuir al impacto positivo tanto a nivel social como medioambiental, han sido capaces de impulsar un modelo de negocio disruptivo en el mercado de la ropa laboral.

¿En qué momento del proyecto os encontráis? ¿Habéis alcanzado ya el product market-fit?
Podemos decir que sí ya que contamos con 26 clientes consolidados, como Pepsico, Sorigué, Cocina Hermanos Torres, El Fornet, ISDIN… entre otras marcas con propósito que ya han confiado en Circoolar. Esto se traduce en más de 30.000 de unidades vendidas hasta la fecha. La principal demanda se centra en productos de ropa laboral básicos como camisetas, polos, camisas o incluso delantales. Productos que tienen un elevado componente expresivo, así como impacto social y medio ambiental y que permiten a las empresas mostrar y expresar sus valores. Otro producto en auge y fruto de la realidad actual y del teletrabajo, es el merchandising textil, dirigido a mantener unidos a los equipos. Añadir la sostenibilidad en estos productos puede ser una palanca para hacerla extensiva e implicar a todo el equipo humano de la compañía. Y por último, una nueva línea de negocio que permite convertir un problema actual para muchas empresas como es la acumulación de residuo procedente de vieja uniformidad en una oportunidad a la hora de generar engagement interno y externo a través del reciclaje textil. Reciclamos esta vieja uniformidad para obtener fieltro y con él confeccionamos productos de merchandising como por ejemplo bolsas, fundas de ordenador, totebags, neceseres,… Productos con un valor medioambiental (nacen de un residuo recuperado) y social (confección con impacto social). Con el objetivo de dar cobertura a todas las necesidades de nuestros clientes actuales y satisfacer a un target más amplio, nuestro plan a corto plazo (antes de que finalice 2022) contempla ampliar nuestra oferta en el mercado de ropa laboral EPI y de alta visibilidad la presencia de la sostenibilidad y ecología es prácticamente nula.

¿Qué significa que vuestra ropa laboral es eco-friendly? ¿Cómo garantizáis que esa ropa es cien por cien reciclable? ¿Hacéis vosotros el reciclaje o cómo lo gestionáis? ¿Podríais explicarlo con detalle?
En Circoolar somos pioneros en diseñar y confeccionar textil laboral bajo los principios de la economía circular. Nuestros productos nacen de tejidos reciclados y eco-friendly. El poliéster proviene de botellas de plástico PET recicladas y el algodón es tanto orgánico como regenerado. Todos nuestros proveedores cuentan con reconocidas certificaciones. Añadimos pensamiento eco en el proceso de diseño de nuestras prendas para facilitar su posterior reciclaje, adaptándonos a tus necesidades, a las de tus empleados y a las del planeta. Confeccionamos nuestras prendas en talleres sociales locales de inserción social y empoderamiento femenino. Recogemos las prendas tras el final de su vida útil. Circoolar garantiza su entrega en plantas de reciclaje dándoles una segunda vida y evitando así la generación de residuos. El resultado al final del proceso, ¡residuo cero! Nuestro proceso está claramente basado en la economía circular con impacto social.

¿A cuánto ascendió la facturación de la firma durante 2020? ¿Qué cifras manejáis para 2021?
Circoolar cerró el ejercicio 2020 con una cifra de negocio de 156.000 euros y 25 clientes activos. Todavía es pronto para anticipar cómo cerraremos el año en curso. Nuestra política no es hablar de previsiones, sino de datos demostrados. Para nosotros ahora la prioridad es trabajar para consolidar la compañía, garantizar un crecimiento directamente relacionado con lograr un mayor impacto social y medioambiental. ¿2021? Tenemos nuestras previsiones, pero después de lo vivido y del panorama socio-económico es muy difícil aventurarnos. Nuestro deseo para este año esa que realmente coloquemos a la sostenibilidad donde se merece y el ser sostenible ya no sea una opción, sino la opción. La sociedad cuenta con un proyecto y una situación financiera sólida y estable para llevar a cabo el plan de negocio previsto que debe permitir a la compañía continuar creciendo y entrar en la rentabilidad en 2022.

¿Dónde os gustaría ver situada la firma de aquí a cinco años?
Con el objetivo de dar cobertura a todas las necesidades de nuestros clientes y satisfacer a un target más amplio, la actual estrategia de negocio contempla el crecimiento a través de dos vías: expandirnos a otros mercados y abrir nuevas categorías. Por un lado, queremos diversificarnos con nuevas líneas de negocio como, por ejemplo, reciclaje textil para generar merchandising a través fieltro o mobiliario o ampliar nuestra oferta en el mercado de ropa laboral EPI. Y en segundo lugar, pretendemos internacionalizarnos. Hemos visto una oportunidad de mercado muy interesante en algunos países nórdicos donde la categoría está más madura, en concreto en Holanda, Alemania y Francia. Precisamente a estos países nos dirigiremos a corto-medio plazo en nuestra fase de internacionalización, prevista para 2022. Dentro de cinco años nos gustaría ya no ser los “raros” ni los “innovadores” o “disruptivos” en el mercado de la ropa laboral. Ello significaría que existen más opciones, y que por lo tanto cada vez son más las empresas que ven, entienden y apuestan por el valor de vestir la sostenibilidad. Un valor para la marca, para sus grupos de interés pero sobre todo para este planeta y sociedad que tanto lo necesita. Esperamos de aquí 5 años todas las empresas sean conscientes de su capacidad de mejorar el mundo a través de este pequeño gesto como es el de vestirse cada día.