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Biden y los demócratas dispuestos a reformar la ley electoral

Los demócatas quieren asegurarse que no volverá a pasar que un presidente no declare sus ingresos y que las campañas gocen de mayor transparencia. Los republicanos se oponen alegando que no es una ley para el pueblo sino para los políticos.

El pasado miércoles la Cámara de Representantes aprobó una reforma de la ley electoral estadounidense promovida desde las filas demócratas de la cámara baja, que ya ha pasado al Senado para su aprobación. Biden promete que firmará la nueva ley HR1, si finalmente la aprobara la cámara alta.

La Ley para el Pueblo 2021 o HR1, que así se ha venido en llamar, se justifica «a raíz de un asalto sin precedentes a nuestra democracia -dijo Biden- un intento coordinado de ignorar, socavar y deshacer la voluntad del pueblo estadounidense nunca antes visto en nuestra historia; y una nueva ola de ataques agresivos contra el derecho al voto que tiene lugar en estados de todo el mundo. en el país, aplaudo a la presidenta Pelosi ya la Cámara de Representantes por aprobar HR 1, la Ley Para el Pueblo de 2021», añadió.

Biden calificó el derecho al voto como «sagrado y fundamental», y agregó que es «el derecho del que surgen todos nuestros otros derechos como estadounidenses».

La nueva ley «controlará la escandalosa manipulación que distorsiona nuestra democracia», añadió Biden en un comunicado. «Le permitirá al Departamento de Justicia tomar medidas enérgicas contra las leyes que restringen los derechos de voto por motivos raciales. Reformará nuestro sistema de financiación de campañas para amplificar las voces de la gente, no de los poderosos. Y modernizará y asegurará nuestras futuras elecciones contra todos tipo de amenazas «.

«Espero trabajar con el Congreso para perfeccionar y promover este importante proyecto de ley», continuó Biden. «Y espero convertirlo en ley después de que haya pasado por el proceso legislativo, para que juntos podamos fortalecer y restaurar la democracia estadounidense para las próximas elecciones y todas las que vendrán».

Por su parte, la presidente de la Cámara de Representantes, la también demócrata Nancy Pelosi defendió que la nueva legislación es necesaria para combatir los esfuerzos de supresión de votantes en los estados, combatir la corrupción y disminuir la influencia de los grandes donantes en la política.

Sin embargo, uno de los puntos más polémicos de la nueva ley será la autorización para que los delincuentes puedan votar. La HR1 creará un registro automático de votantes en todo el país y permitiría votar a los delincuentes.

Esta medida ya ha sido autorizada, de hecho, por el actual huesped de la Casa Blanca quien ayer mismo firmó una orden ejecutiva diseñada para conceder el derecho a voto a los criminales en prisión y a aquellos que se encuentren en libertad condicional, según ha informado la propia Casa Blanca.

«La orden indicará al Fiscal General que establezca procedimientos para proporcionar materiales educativos relacionados con el registro y la votación de votantes y, en la medida de lo posible, para facilitar el registro de votantes, para todas las personas elegibles bajo la custodia de la Oficina Federal de Prisiones», añaden estas mismas fuentes gubernamentales.

Por su parte, el proyecto de ley que estudiará ahora el Senado también ampliaría la votación anticipada y mejorará la votación en ausencia al simplificar la votación por correo, aseguran sus defensores. Ni un solo republicano votó a favor de la nueva ley en la Cámara de Representantes el pasado miércoles, y no se espera que lo hagan tampoco en el Senado.

«Este proyecto de ley no es para la gente, es para los políticos», dijo el representante Rodney Davis, republicano por Illinois.