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Biden apunta ahora al control de armas

El derecho a poseer y portar armas divide a demócratas y republicanos, aunqye según las encuestas, el 56% de los estadounidense es partidario de mantener la Segunda Enmienda de la Constitución.

El presidente de los EE.UU., Joe Biden, apunta ahora en su estrategia al control de armas y podría usar su autoridad ejecutiva para restringir su uso, según han alertado varios medios de comunicación estadounidenses. Al parecer Biden estaría tratando de limitar la venta de armas, en contra de lo que dicta la Constitución americana de 1787, en su Seguna Enmienda.

Y es que la Constitución americana dice: “Siendo necesaria una milicia bien organizada para la seguridad de un Estado libre, el derecho del Pueblo a poseer y portar armas no será infringido”.

Sin embargo, desde finales del siglo XX, la Segunda Enmienda ha estado sujeta a un renovado interés académico, político y judicial. La Corte Suprema de los EE.UU., órgano supremo en asuntos de interpretación del texto de la Constitución, aclaró en 2008 que la Segunda Enmienda protege el derecho de un individuo a portar armas. En 2016, la Corte reiteró que “la Segunda Enmienda protege el derecho a portar armas, incluso las que no existían en el tiempo en el que la Enmienda fue ratificada” y que esta protección no se limita a “solo armas útiles para hacer la guerra”.

Pero a pesar de todas estas aclaraciones y el debate judicial, el debate continúa abierto y separa cada vez más a demócratas y republicanos.

Ahora sabemos que la asesora de Política Nacional, Susan Rice y el director de participación pública de la Casa Blanca, Cedric Richmond, se reunieron recientemente con varios representantes de grupos de control de armas a quienes reiteraron su compromiso de impulsar medidas “de sentido común” para el control de las armas en el conjunto de la población.

Para los defensores de la Segunda Enmienda dicen que Biden no tiene la autoridad para prohibir las armas de asalto o la capacidad del cargador por orden ejecutiva, pero podría usar la autoridad reguladora para restringir las armas sin la participación del Congreso.